¿EXISTE EL EROTISMO EN CHANCLETAS?
Interesadas en aparecer hermosas y sensuales, las chicas de “Gran Hermano” hacen en público lo que las demás mujeres hacemos en privado: depilarse, bañarse, teñirse, maquillarse. ¿Es posible erotizar a los hombres después de haberles mostrado el lado oscuro de la belleza femenina?
Para muestra del intrincado nido del ratoneo masculino, los dichos de un prestigioso filósofo francés, Bernard-Henri Lévy en el libro “Hombres y mujeres”, que recopila sus conversaciones con Françoise Giroud (1916-2003), la célebre periodista y escritora que ocupó, en Francia, la Secretaría de Estado para la Condición de la Mujer y también la de Cultura. En esos diálogos sobre la guerra de los sexos, ella se despachó contra la institución matrimonial en términos cotidianos y concretos: “Lo que me horroriza del matrimonio es la cohabitación… El cuarto de baño en común… Ese abandonarse de que uno es testigo”. Y él la corrió con la voz de su experiencia: “Yo no me acuerdo de haber vivido nunca solo _advirtió_. Y, permítame decirle que nunca he sentido las cosas como usted dice: ese peso de la vida común, esos problemas de cepillo de dientes, cuarto de baño, nunca me han perturbado realmente. Confidencia por confidencia, las mujeres me gustan infinitamente. Y por eso nunca he podido vivir de otro modo que en su proximidad más extremada. Me habla usted de las pequeñas miserias de la vida cotidiana. Bueno.
¡Pues también eso me gusta! A veces, incluso, es lo que me turba. Una mujer en su baño… Una mujer que se viste… Una mujer que se maquilla. Desde que soy niño la idea de una mujer maquillándose me turba. Sin hablar de lo demás… De todo lo demás… Incluida la intimidad más oscura, la que ‘ella’ hace cuanto puede por ocultarte y que sin embargo tú sospechas”.
La tele tiene buenas noticias para el filósofo francés: en “Gran Hermano”, la intimidad femenina más oscura, ésa que tanto lo ratonea, está a la vista de todos. La realidad tiene malas noticias para las chicas del reality: aún está por verse si los varones argentinos se prenden en esa onda del erotismo en chancletas que elogia Bernard-Henri Lévy.
Comentarios
Luciana - 01-02-2007 17:36
No se qué les gustará a los otros hombres, pero cuando nos vamos de vacaciones con mi novio, el tiempo de reclusión que cada uno pasa en el cuarto de baño es sagrado. No se trata de maquillarse, eso puede ser atractivo... pero sacarse los pelos del cavado!!!!! A menos que el jueguito sea que se los saque el varon, hay un pudor que debe ser cuidado. Mis respetos a todas las que, como Adriana, se encierran para sus cosas y salen cual princesas.
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