Falta combustible en el 30% de Buenos Aires y podría agravarse la crisis por una protesta de Shell

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Por NA
El faltante de naftas y gasoil alcanza el 30 por ciento en la provincia de Buenos Aires, situación que podría agravarse sobre el fin de esta semana, dado que la petrolera Shell anunció la reducción de su producción de gasoil, por no obtener la autorización para exportar.

Ante esta situación, se espera una nueva embestida de parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien lleva varios años de enfrentamientos con la petrolera, aplicando la Ley de Abastecimiento y aplicándole multas millonarias.

Según precisó esta mañana el presidente de la Federación de Entidades de Combustibles, Luis Malchiodi, "sigue siendo realmente crítica la situación de desabastecimiento de combustibles" en territorio bonaerense.

"Nuestra preocupación es que en este punto estamos desde hace mucho tiempo y no vemos que el Gobierno quiera solucionarlo", advirtió el dirigente, quien precisó que "el faltante es del 30 por ciento en naftas y gasoil".

Según señaló Malchiodi en diálogo con radio Rivadavia, "el problema se siente mucho mas los fines de semana porque no hay entrega, y las estaciones llegan casi desabastecidas".

A este gris panorama que se repite todos los años, especialmente en tiempos de siembra y cosecha, se suma la decisión de Shell de reducir su producción de gasoil.

Así, a la ya tensa relación que mantiene con el Gobierno, la compañía le sumó un nuevo capítulo tras reducir la producción, dado que no puede seguir almacenando gasoil y otros productos que no coloca en el mercado interno, según comunicó.

La petrolera argumentó que no puede continuar con la producción de gasoil usual, porque el espacio de almacenamiento está siendo ocupado por combustibles con destino a ventas al exterior, pero que no tienen la autorización para exportar.

Según la empresa, este panorama "alcanzará un punto de alta preocupación" al final de esta semana, porque será cuando "reducirá su producción de gasoil en un 50 por ciento".

Pero, seguramente, quien no se quedará de brazos cruzados ante estas amenazas será Guillermo Moreno que no titubeó a la hora de echar mano a la Ley de Abastecimiento para multar en más de una oportunidad a la petrolera, cuando no consideraba que suministraba suficiente combustibles al mercado interno.

En este caso, Moreno aduciría que Shell está desatendiendo una resolución suya que obligaba a las refinerías a producir con su máximo de capacidad instalada.

Poco antes, el Gobierno había dictaminado en enero restringir las exportaciones hasta que las petroleras bajen los precios en el mercado interno.

Shell había sido la única en resistirse a acatar esa medida, aunque poco después la compañía anglo-holandesa finalmente accedió a bajar los precios.

Como había sucedido con el resto de las petroleras, Shell aguardaba la reapertura de exportaciones tras bajar los precios, pero ahora reclama que aún no tiene habilitado realizar este tipo de operaciones, situación que la llevó a decidir reducir la producción por falta de espacio para almacenar combustibles.

Será ahora el turno de Moreno de decidir si avanza contra la petrolera o si accede a reabrir las exportaciones para que abastezca correctamente el mercado interno.

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