Brasil, Lampedusa, Asís y Cerdeña, los viajes del Papa

El papa Francisco se perfila menos viajero que sus antecesores, aunque sus salidas resultan más simbólicas, como la realizada a la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, su primer y único viaje hasta la fecha fuera de Italia, o a la isla de Lampedusa, puerta de entrada a Europa de la inmigración africana.

La presencia del Papa en la JMJ ya estaba prevista bajo el pontificado de Benedicto XVI, si bien Francisco aseguró que esta jornada para él fue "un gran regalo", especialmente al haber nacido en Latinoamérica.

El pontífice hizo en Brasil un llamamiento a la Iglesia para que sea agente de cambio social por "un mundo nuevo", aunque evitó los temas más controvertidos, como el aborto, los abusos a menores y el matrimonio homosexual.

Francisco quiso transmitir a todos no solo con sus palabras, sino también con la forma en que condujo su visita de siete días, que causó dolores de cabeza a los encargados de su seguridad por culpa de su espontaneidad y efusividad.

A pesar de que en un principio solo había cerca de 500.000 personas inscritas, finalmente más de tres millones de peregrinos, la mayoría jóvenes, llegaron de todas las partes del mundo para participar en el evento que ha sido el más multitudinario en el que ha participado el Papa.

Y es que, apenas unos días después de su entronización como pontífice, el todavía hoy obispo auxiliar de Buenos Aires, Eduardo García, avisó al mundo de que a Bergoglio "no le gusta viajar".

Este religioso, durante años compañero de misión y amigo del pontífice, afirmó que Francisco sería un Papa que haría llegar a la Iglesia a "aquellas periferias existenciales donde no está presente el Evangelio".

Lejos de buscar grandes despliegues mediáticos en países con un catolicismo asentado, Jorge Bergoglio ha querido cargar de simbolismo sus principalmente pocos y discretos desplazamientos, en ocasiones con no tanta repercusión ante la ausencia de grandes actos.

Así, unos días antes de la JMJ en Río, Francisco salió por primera vez del Vaticano con una visita inesperada a la isla de Lampedusa, el punto más meridional de Italia, a donde arriban embarcaciones maltrechas cargadas de inmigrantes, en muchas ocasiones con un trágico final.

"La cultura del bienestar nos hace insensibles, nos hace vivir en pompas de jabón que llevan a la indiferencia respecto a los demás. ¡Hemos caído en la globalización de la indiferencia!", dijo el mismo día en el que 166 personas llegaron a bordo de una barcaza a las costas del pequeño enclave insular italiano.

Un mes después, en septiembre de 2013, el Papa realizó un segundo viaje, en esta ocasión a Cagliari, capital de Cerdeña, la región más azotada por el drama del desempleo en Italia.

Durante esta visita, el pontífice argentino arremetió con dureza contra el sistema económico mundial y sus valores.

"El desempleo que sufre Cerdeña no es sólo un problema de Italia o de algunos países de Europa, sino la consecuencia de un sistema mundial, centrado en el ídolo del dinero, que lleva a esta tragedia", aseguró tras reunirse con un grupo de desempleados.

En su último viaje apostólico, también en Italia, Jorge Bergoglio visitó Asís, cuna de San Francisco, donde se reunió con miles de religiosos a los que pidió estar con los pobres y "despojar a la Iglesia de todo lo mundano".

Allí, volvió a gritar al mundo su deseo de crear una iglesia "pobre para los pobres" al igual que hiciera el santo del que tomó el nombre como pontífice.

El próximo viaje de Francisco será el que le lleve a Tierra Santa entre el 25 y el 26 de mayo de 2014, una fecha que coincide con el 50 aniversario de la visita a este mismo lugar del pontífice Pablo VI, quien por aquel entonces se reunió con el patriarca ortodoxo Atenágoras.

Esta visita, la única que tiene planeada en 2014, cuenta también con el simbolismo que ha marcado sus viajes, al llevar asociado un mensaje de hermandad con otras religiones que conectan en Jerusalén, la ciudad donde confluyen católicos, musulmanes y judíos, las tres grandes confesiones monoteístas del mundo.

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