Guillermo Cañas, el tenista que resurgió de las cenizas

*En el 2005 llegó a estar en lo más alto de su carrera, al meterse entre los diez mejores del mundo, pero una sanción por doping lo alejó durante 15 meses.
*No bajó los brazos, apeló, volvió a las canchas y ahora está nuevamente entre los principales jugadores del circuito.
*La historia de un hombre que nunca dejó de luchar.

El lunes 8 de agosto de 2005 debe haber sido el día más triste de su vida tenística: la Asociación de Tenistas Profesionales lo suspendió por dos años, tras el resultado positivo del control antidoping realizado en el torneo de Acapulco a principios de ese año. La sustancia encontrada fue el diurético hydrochlorothiazide (HCT), aunque él siempre sostuvo su inocencia.

Le siguieron 15 meses de lucha. Había perdido la posición en la que se encontraba al momento de la sanción (número 10 del mundo) y tenía que devolver 276.070 dólares en premios. Pero siguió entrenando al mismo ritmo, como si estuviera compitiendo en el circuito. Aunque su cabeza estaba puesta en los tribunales. 

La apelación resultó favorable: determinaba que el medicamento había sido suministrado por error y no se intentaba tomar ningún tipo de ventaja deportiva. La pena fue reducida a 15 meses, ya que el fallo sostenía que también hubo negligencia por parte del jugador, al no prestar atención a lo que estaba consumiendo. Y un lunes 11 de septiembre de 2006 pisaba nuevamente un campo de tenis.

Guillermo Ignacio Cañas nació el 25 de noviembre de 1977, en Tapiales, provincia de Buenos Aires. Ya en su nombre iba marcado a fuego su destino. Es que sus padres decidieron ponerle el primer nombre por Guillermo Vilas. Y de chico le picó el bichito del tenis. En 1995 comenzó su carrera como profesional, pero seis años después levantó el primer trofeo de ATP. Fue en Casablanca 2001, al derrotar al español Tommy Robredo. En aquella temporada iba a terminar entre los 15 mejores del mundo. Y al año siguiente iba a conseguir el mayor logro: el Masters Series de Toronto. Un torneo perfecto, dejando en el camino a Roger Federer, Paradorn Srichaphan, Yevgeny Kafelnikov, Marat Safin, Tommy Haas y Andy Roddick. Apenas un solo set cedió en todo el certamen.

Una lesión en su mejor momento le complicó el panorama durante más de un año. Otra vez la suerte le jugaba una mala pasada. Pero se hizo fuerte y se recuperó hasta llegar a ser top ten en 2005. Y apareció ese maldito doping…

No estoy retirado”, dijo Cañas días después de conocida la noticia. Y aclaraba una y otra vez que él no había tomado nada. Después la ATP le iba a dar la razón.

Su vuelta al circuito fue el 12 de septiembre de 2006 con una victoria frente al venezolano Jonathan Medina Álvarez en el Challenger de Belém, Brasil. Torneo que iba a ganar. Y de a partir de allí no paró. Fueron cinco Challengers obtenidos (Belém, Montevideo, Buenos Aires, Asunción y San Pablo). Y una escalada en el ranking impresionante: arrancó sin posición, a fines de septiembre estaba número 513 y ahora está metido entre los 70 mejores de mundo. Impresionante.

Creo que puedo enfrentar a cualquier rival del circuito. Mi primer objetivo para el 2007 es llegar al top 20”, declaró Cañas luego del título en Costa do Sauipe (el primer ATP tras su retorno). Ahora empieza el camino en la Copa Telmex, arrancando como el favorito de la gente. Aunque poco importa si se despide rápido del Abierto de la Argentina. Es que Cañas está de vuelta. Eso es lo que importa. Y va por más.

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