Halitosis, cuando el mal aliento esconde problemas mayores

* A veces los chicles, pastillas o te de menta suelen ser escapatorias rápidas para quienes padecen el problema del mal aliento.
* Sin embargo, especialistas le contaron a minutouno.com que detrás del olor desagradable pueden existir enfermedades que requieren un tratamiento específico.

La halitosis no es sólo indicador de malos hábitos higiénicos, ya que detrás del mal aliento se pueden esconder problemas gástricos o intestinales.

Por eso las especialistas consultadas por minutouno.com recomendaron que, en lugar de tapar los baches (y el aliento) con una pastillita de menta, conviene acudir al odontólogo o médicos especializados para descartar males mayores.

El gran motivo

“En la mayoría de los casos los pacientes que presentan mal aliento se corresponden con malos hábitos alimenticios, porque se cepillan poco los dientes o bien porque lo hacen de modo incorrecto”, señaló la odontóloga María Eugenia Peralta.

Por eso, nunca es tarde para recordar las instrucciones aprendidas en la más tierna infancia. De acuerdo a Peralta, y siguiendo la “Técnica de Bass ” hay que colocar el cepillo entre el diente y la encía (inclinado a unos 45 grados) y hacer masajes suaves en los distintos tipos de dientes: molares, pre molares, y dientes anteriores (de canino a canino).

Antes de "tapar" el mal aliento, conviene consultar a un especialista para descartar "males mayores"    

Asimismo en la zona del paladar hay que usarlo de manera vertical “y nunca horizontal, lo cual puede dañar los dientes. Hay que hacerlo como mínimo 3 veces al día y hasta se pueden usar complementos de la higiene oral como colutorios bucales (el plax) o el hilo dental".

Hay mal de fondo

“Que alguien tenga mal aliento es su boleto de vuelta, es algo con lo que no puede negociar”, cuenta Guadalupe. Por su parte, Laura compartió su estrategia para –sutilmente- cambiar el sabor en la boca de su pareja: “Le preparo te de menta, no falla y es una forma de sobrellevar la olorosa situación”.

El caso de Clara (23) puede servir de puntapié:  “Mi ex siempre tenía feo sabor, y yo disimuladamente le dejaba chicles en el auto. No se si tendrá que ver pero se la pasaba en el dentista”.

“Muchas personas son portadoras de malos arreglos bucales (puentes o prótesis fijas removibles)  por eso al no estar el material perfectamente adaptado a la estructura de la boca se produce placa bacteriana y el consecuente mal aliento”, alertó Peralta.

La odontóloga Lorena Castagno detalla al respecto. “También existe halitosis de origen estomacal, originada por la ingesta de condimentos muy fuertes o bien –alertó- como índice de una gastritis o úlceras.

Otras causantes pueden ser gingivitis (inflamación de encías, producto de la placa bacteriana) o reflujo, es decir, “una falla entre la válvula que comunica el esófago y el estómago y que provoca que la comida absorbida regrese provocando olor”, explicó la docente de la Universidad Nacional de La Plata a minutouno.com 

Finalmente ambas especialistas coincidieron en el sabor desagradable puede alertar una sinusitis, esto es, una inflamación de los senosparanasales (pomulos) por infección de la mucosa allí alojada.
En síntesis, antes de huir de quienes huelen mal, o disuadirlos con indirectas “saborizadas”, es preferible sugerir la consulta a un especialista y, quizás, curarles dos males de un saque.

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