Historia de Alcoba - Capitulo 2

*Por Carlos Daneri.

Cuando terminé de preguntarle a la chica, que estaba pasando, se escuchó un grito de lejos, ¡Moira! La voz de una señora, pegaba alaridos desde la distancia, intuí que la casa sería bastante grande, que la señora que llamaba a Moira sería su madre y que la chica que estaba ofreciéndome un café con leche sería Moira.


 


-¿Sos Moira? Explicáme por favor…


-¿En serio no te acordás de nada de lo que pasó anoche? no te muevas de acá, ni hagas ningún ruido, ya vuelvo.


 


Y salió por la misma puerta por la que había entrado, dejándome en ascuas y desnudo, escuché sus pasos ligeros bajando unas escaleras, estamos en un primer o segundo piso, me dije. Me puse a buscar mi ropa, la que fui encontrando tirada por cualquier lado. Mientras me vestía, continuaba con mi tarea de hacer memoria.


Recuerdo que comimos el asado muy tarde, que corrió mucho fernet, cerveza y vino, recuerdo estar pasándola bien, llorando de risa, también recuerdo que se me hizo tarde para avisarle a Marina, total no estaba haciendo nada malo ¿no?


 


Estábamos todos muy alcoholizados, parecíamos adolescentes en viaje de egresados, recuerdo que serían más de las tres y Claudio propuso salir a bailar.


 


En eso estaba cuando Moira entró y me dijo:


 


-Me llamó la encargada, porque en la puerta está el tachero que nos trajo anoche, dice que quiere cobrar el viaje sino no te devuelve el DNI.


-¿Queeeé? ¿Qué tachero? ¿Y mi auto? ¿Cómo tiene mi DNI? ¿Cuánto le debo? tengo 200$ en la billetera ¿Dónde está mi billetera?


-Te explico; ayer cuando salimos del boliche, paraste un taxi para llevarme a casa, cuando fuiste a pagar resulta que habías perdido la billetera y yo tampoco tenía un peso, así que le diste tu DNI con la promesa de que hoy le pagarías.


-¿Donde estoy? ¿En tu casa?


-No precisamente, ayer entraste de contrabando, te metimos de sopetón como balsero cubano, mi amiga nos hizo de campana.


-¿Cómo? ¿Por qué?


-Estamos en una pensión para estudiantes mujeres. ¿Escuchaste bien? MU-JE-RES vos no coincidís con el género, no podes estar acá.


-¡Por eso mismo me las pico ya!


-¿Estas loco? Ahora están todas las chicas levantadas, si te ve la encargada me echan y no tengo otro lugar, si me echan me voy a vivir con vos. Así de simple.


-Puedo quedarme un rato más no hay problema ¿Hasta que hora va a estar la encargada?


-Hasta después de almorzar que se va a dormir la siesta. En ese momento le pido a mi amiga que haga de campana de nuevo, una en cada punta y vos salís rajando. Perdóname corazón, la idea era que te quedaras un ratito, pasarla bien y que salieras de la misma manera que entraste, por desgracia nos quedamos dormidos…


-No hay problema, si no fuera por Marina, mi billetera, mi DNI, mi auto, mi libertad, mi vida por la borda en una noche,  estaría todo OK.


 


CONTINUARA…

Dejá tu comentario