Hombre de 63 años dijo que lo secuestraron pero estaba en un boliche
- El hombre, de 63 años, salió a los gritos de su camioneta gritando que se trataba de un secuestro e hizo la denuncia.
- Pero se comprobó que había estado bebiendo y compartiendo chicas con el grupo de jóvenes que lo acompañaba.
Un hombre fue detenido en la localidad bonaerense de Campana luego de haber denunciado que había sido secuestrado por un grupo de desconocidos, cuando en realidad, según aseguró su propia mujer, había estado disfrutando de una "noche de piratas" junto a un grupo de jóvenes.
Fuentes policiales indicaron que, en su declaración, la mujer dijo que era común que su marido saliera con chicas jóvenes y después inventara historias para justificar sus largas horas de ausencia.
El hombre, identificado como Samuel Alcaray y de 63 años, fue detenido por efectivos de la DDI de Zárate Campana al comprobarse que su denuncia de secuestro era falsa y que, en realidad, había estado de "parranda".
La investigación se inició cuando un empleado de una estación de servicio ubicada en el kilómetro 206 de la ruta 9 (mano hacia Rosario) denunció que a las 8 de la mañana se había presentado en el lugar una camioneta Toyota Hilux ocupada por un grupo de cinco muchachos y, junto a ellos y de manera sospechosa, iba un hombre de mucha más edad.
Ante la presunción de que se trataba de un delito, una comisión policial salió en busca de los supuestos delincuentes y les dio alcance en otra estación de servicio, esta vez ubicada en el kilómetro 100 de esa ruta.
Cuando los uniformados rodearon el vehículo, el sexagenario descendió a la carrera mientras gritaba que se trataba de un secuestro.
Por este motivo, los policías redujeron a los cinco acompañantes y los identificaron como jóvenes de entre 18 y 22 en estado de ebriedad.
"Rebusques del pirata"
El sexagenario, una vez identificado, radicó una denuncia por el delito de "privación ilegal de la libertad" pero como sus dichos no eran coherentes y existían suficientes pruebas de que estaba también bajo los efectos del alcohol, los policías se comunicaron con la familia.
La mujer del sujeto declaró, entonces, que era costumbre de su marido salir de noche y demorarse en diferentes boliches en compañía de algunas jovencitas y que, al regreso, inventaba "increíbles historias" para justificar su ausencia.
Con esta información, los detectives volvieron a interrogar al hombre quien terminó por confesar que, en realidad, había pasado la noche en un bar denominado "Manolo", de la ruta 6, en Campana, lugar en el que había conocido a los supuestos secuestradores con los que compartió bebidas y chicas y, luego, decidió salir a bordo de su camioneta sin destino fijo.
"Todo fue una broma, nada más", dijo antes de que se le comunicara que quedaba imputado del delito de "Infracción al Artículo 275 del Código Penal Agravado en Causa Criminal" con intervención de la fiscal Gabriela Ates del Departamento Judicial de Zárate–Campana.
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