Homenaje a Garzón y defensa de los Derechos Humanos

El ex juez, inhabilitado en España, presencia la inauguración de las sesiones ordinarias.

Baltasar Garzón, el ex juez que fue inhabilitado por el Tribunal Supremo español, fue uno de los invitados especiales para escuchar el discurso de la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la inauguración de las sesiones ordinarias, en el que la Presidente realizó menciones sobre los logros alcanzados en materia de derechos humanos. 

El clima del acto estuvo marcado por la presencia de Garzón, quien llegó al Congreso acompañado por el ministro de Justicia, Julio Alak, y se ubicó junto a representantes de organismos de derechos humanos.

El ex juez fue mencionado por Cristina cuando dio la bienvenida a los presentes y recibió una fuerte ovación. "Hoy nos honra con su presencia", anunció la Presidente al presentar al magistrado español.

Se pudo ver a Garzón sentarse al lado de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, y la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

Garzón, acusado de "prevaricato" por haber ordenado la grabación de conversaciones entre supuestos responsables en una trama de corrupción, llegó a Buenos Aires para dar una charla sobre la “memoria compartida” entre nuestro país y España en la época de la dictadura.

La Presidente destacó el "rol en la defensa de los derechos humanos" que tiene Garzón y en especial su aporte en los crímenes de la dictadura cívico militar.

"Quiero reconocerle en nombre de millones y millones de argentinos su rol en la defensa de los derechos humanos que para nosotros es uno de los puntales de nuestra poilítica y nuestro proyecto de país", afirmó la mandataria.

En este sentido, La Presidente también se refirió a la reciente nota que brindó el ex dictador Jorge Rafael Videla, condenado por crímenes de lesa humanidad,  desde la Unidad 34 del Servicio Penitenciario.

El represor había dicho que en la Argentina “no hay justicia sino venganza”. Cristina se emocionó al recordar al ex presidente Néstor Kirchner y afirmó: “La gran pena es que no lo haya leído. Cuando leí el reportaje lamenté que no lo haya leído”.

Se escucharon entonces gritos que alentaban a la Presidente y cánticos de la militancia presente: “Como a los nazis, les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”, y “Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo”. Cristina les respondió, notablemente conmovida: “La vida es la vida, qué le vamos a hacer”. 

La presencia de Garzón fue significativa porque juez debió dejar sus funciones cuando el Tribunal Supremo español lo inhabilitó para ejercer como juez por 11 años tras condenarlo por "prevaricato", por lo que prácticamente lo expulsó de la carrera judicial porque dentro de ese plazo Garzón ya tendrá edad para jubilarse.


 


La causa tuvo su origen en la decisión que Garzón tomó el 16 de octubre de 2008, cuando se declaró competente para investigar las denuncias de 22 asociaciones de familiares de desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo y autorizó la apertura de 19 fosas en toda España.

El juez apuntaba como responsables de los hechos a 35 altos cargos del régimen franquista, incluido el dictador Francisco Franco, cuyo certificado de defunción solicitó a efectos de declarar la extinción de la responsabilidad penal.

La Fiscalía recurrió la decisión de Garzón y, el 28 de noviembre de 2008, la Audiencia Nacional acordó declarar que el juez carecía de competencia para asumir esa investigación y que debían ser los juzgados territoriales los que decidieran sobre la apertura de las fosas.

El 27 de mayo de 2009, el Tribunal Supremo admitió la querella por presunto prevaricato presentada contra el juez por el sindicato de “Manos Limpias”. El juez instructor de esa causa contra Garzón, Luciano Varela, abrió en mayo de 2010 juicio oral y lo acusó de ignorar deliberadamente la Ley de Amnistía que se aprobó en 1977. 

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