¿Existen los fantasmas?

*¿Cuántas veces viste hacer o te hicieron esta bromita, hasta con sábana blanca incluida?
*¿Pero, existen o no?

Seguramente muchas imágenes pasarán por tu cabeza, sobre todos las que se multiplican tanto en la tele como en el cine, escenarios que han sabido aprovechar al máximo el tema de apariciones, asustando y entreteniendo a grandes y chicos por igual.

Cómo olvidar los films “13 fantasmas”, “El fantasma de la Opera”, “Casper”, “Ghost”,  y “Los cazafantasmas”, entre tantos otros.

Claro que siempre queda la duda o la polémica sobre la veracidad de su existencia ¿Imaginación, fenómeno paranormal, invento, leyenda? Las historias son muchas y las casualidades, a veces, llamativas.

Sino, habría que preguntarle al actor  Nicholas Cage quien fuera sorprendido por un ¿fantasma? en la casa de su tío Francis Ford Coppola una noche que intentaba conciliar su sueño. Una silueta de una mujer desconocida, con el pelo largo, se asomaba a su habitación y se movía hacia él, tales fueron sus gritos que la imagen desapareció.

Curiosamente, el protagonista de “Contracara” y “Adiós a Las Vegas” acaba de filmar “Ghost Rider (El motorista fantasma), sobre el famoso comic de Marvel que acaba de ser estrenado en Europa y Estados Unidos.

Cage no es la única superestrella que se topó con estas misteriosas imágenes. Ethan Hawke (Generación X) y Uma Thurman (Kill Bill) vivieron una experiencia similar cuando compraron una casa en Sneden landing, Nueva York. Tiempo después de mudarse, empezaron a notar que la casa ya estaba “habitada” por presencias del más allá. Finalmente, decidieron regresar a su antigua vivienda.

También Hawke protagonizó películas donde los fantasmas tienen cierto protagonismo. Basta con recordar la versión del clásico de William Shakesperae, donde el actor interpreta a Hamlet y se reencuentra con su padre ya muerto.

¿Pero, existen o no?

Existen en cuanto se los haya visto ¿Por qué dudar de quienes han sido protagonistas de estos hechos? Lo que siempre se pone en duda es la existencia en sí mismos.

Algunos investigadores consideran que sólo son imágenes holográficas de personas que dejaron impregnado con su presencia el ambiente y también sus actividades, otros, más específicos, aseguran que existen medios tecnológicos para contactarse con ellos mediante las psicofonías y las psicoimágenes que son captadas por equipos de televisión, radio y computadoras.


 


Por su parte, los psicólogos más osados y menos ortodoxos piensan que los fantasmas pueden estar presentes en nuestras frustraciones, deseos, ansiedades y miedos, y que por el sólo echo de originarse en nuestras propias regiones internas y psíquicas adquieren proyección, influencia y vida, como cualquiera de las otras cosas que nos suceden, sea cual fuere su origen.


 


En el libro “Apariciones”, publicado en 1943,  el investigador F.N.M. Tyrell divide las apariciones fantasmales en cuatro grupos:

Frecuentes: fantasmas que aparecen regularmente en un mismo lugar. Son manifestaciones que no suelen causar miedo en la mayoría de los casos y que a veces llegan a ser aceptadas por las personas que frecuentan el sitio de las mismas.

Post-mortem: manifestación corpórea de la presencia de una persona muerta.

Inducidas: materialización deliberada y voluntaria de una persona viva; el cuerpo entra en otra dimensión como resultado de viajes astrales.

Críticas: manifestaciones de personas que están viviendo alguna experiencia desconocida para  quien está siendo testigo de la situación.

Sean estas cuatro las únicas apariciones fantasmales que existan, o surjan más con el correr de las investigaciones, como dicen las abuelas, si llegás a ver un fantasma, ya sea una imagen nítida, traslúcida o una sombra,  “quedate tranquilo que no te va a pasar nada, hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos”.

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