Inspectores del Gobierno controlan la planta de la ex Terrabusi en Pacheco
*El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, envió inspectores a controlar que no se le impida la entrada a ningún trabajador.
El director de Asuntos Corporativos de Kraft Foods, Pedro López Matheu, rechazó hoy los dichos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, quien acusó a la empresa de "tomarse revancha" con los trabajadores, al sostener que la compañía defiende sus intereses "en los Tribunales, y no mediante vías de hecho".
Tomada se refirió al conflicto entre la empresa y los trabajadores diciendo que se trata de un conflicto “donde la empresa toma la decisión de tomarse una revancha con trabajadores a los que acusa de haber roto y no permitir la salida de directivos del establecimiento”, según informó hoy el diario Página 12.
Además, el titular de la cartera de Trabajo señaló que su ministerio envió inspectores a la planta de Kraft ubicada den General Pacheco, provincia de Buenos Aires, que en los últimos días fue el escenario de protestas de los trabajadores y represión policial. Tomada aseguró que todo intento de mediación por parte del gobierno fue inútil.
“No solamente tuvimos reuniones con ellos, sino que mandamos inspectores y fueron maltratados en la empresa por la comisión interna”, señaló el ministro, quien además indicó que durante este conflicto “fue imposible lograr que las partes se sentaran” a dialogar.
Por su parte, López Matheu admitió que “hubo una conciliación obligatoria, los despidos se comunicaron el 18 de agosto, y no fue prorrogada por el Ministerio de Trabajo porque no había un tema laboral ni gremial, sino algo que investiga la Justicia Penal", explicó a Radio 10.
El directivo enfatizó que se está "en un Estado de Derecho, y todas las presentaciones y las denuncias que hemos hecho, con abundante documentación probatoria, están siendo investigadas por jueces de la Constitución. La defensa de los intereses se tiene que hacer en los Tribunales, y no mediante vías de hecho", puntualizó.
“Este es un conflicto de otro orden, no es un conflicto laboral como en los que nosotros intervenimos para defender los puestos de trabajo”, convino Tomada durante la entrevista con el matutino.
Así como López Matheu reconoció que el conflicto se extendía por la vía legal, Tomada aseguró que “los casi tres mil puestos de trabajo están asegurados, la empresa se comprometió a no tocar a nadie de los tres turnos. El conflicto tiene aristas complejas, que excede a los despidos. Es un conflicto político.”
Dentro de esas aristas se incluye la participación tangencial de la presidente, Cristina Fernández de Kirchner, y del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. “Cuando hablé con Scioli él me dijo: ‘Decíme qué puedo hacer para apurar a la empresa que los llamo’. Durante la reunión del G-20, con la Presidenta hablábamos de cómo podíamos salir del conflicto y me dio indicaciones para agotar los esfuerzos”.
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