Italia-Argentina: cara y ceca para el fútbol violento de cada día

*La muerte de un policía paró todo la actividad futbolística de Italia y se esperan medidas de seguridad drásticas.
*Mientras, en nuestro país los graves incidentes de violencia se acumulan y no pasa nada: durante el 2006 se suspendieron 50 partidos.

La violencia es un virus que recorre el mundo. Ya sea en el primer mundo o en los países subdesarrollados. Nadie está exento. Y los graves hechos ocurridos la semana pasada en Italia abren nuevamente la polémica.


 


En Europa las medidas y decisiones se toman rápidamente, en nuestro país los problemas son similares y no se ha llegado hasta el momento a ninguna solución.

La muerte de Filippo Racita, jefe de inspectores de la policía de Catania, durante el clásico siciliano entre el local y Palermo, y más de 70 personas heridas fueron suficientes.


 


Y actuaron a la altura de las circunstancias: la Federación Italiana de Fútbol se reunió de urgencia en Roma y pararon la actividad por tiempo indeterminado. Todos se plegaron a la medida sin dudarlo. Además, ya se habla sobre disposiciones drásticas y de fondo.


 


Romano Prodi, el primer ministro italiano, dijo que la suspensión del fútbol fue una "medida justa, ahora se debe reflexionar con una medida fuerte y clara". Algo que quizás nuestro fútbol debería empezar a imitar…

Ya la Liga Italiana había sido noticia a principio del año por cuestiones extrafutbolísiticas: las escuchas sobre sobornos a árbitros y partidos arreglados explotaron. Descenso directo para Juventus y descuento de puntos para el Milan, Lazio y Fiorentina. Es verdad, la Justicia alivió bastante las sanciones iniciales de la . Aunque no les tembló demasiado el pulso.


En el 2006 hubo 50 partidos suspendidos y 124 policías. ¿Las medidas que se tomaron? Ninguna... 
    

Aquí la historia es bien diferente. O, mejor dicho, es otra historia. Los incidentes graves se acumulan como también los expedientes judiciales. Y nada cambia. Todo empeora. El año pasado hubo 50 partidos suspendidos y 124 policías. ¿Las medidas? Ninguna.

Incidentes en el clásico de Avellaneda Independiente-Racing. Apretada al árbitro Daniel Giménez en Gimnasia-Boca. El polémico derecho de admisión, que las barras terminaban evadiendo, ya sea gracias a la complicidad de los clubes o a los vericuetos judiciales. Intentos de los jugadores de parar la pelota, aunque luego los intereses propios fueron más fuertes que la conciencia colectiva. Apenas algunos casos que se dieron en todo el 2006. Casos que nunca tuvieron un cierre, que nunca se resolvieron. Temas que este año se van a seguir repitiendo semana tras semana.  

Pero en diciembre del año pasado se dieron graves hechos que bien pudieron servir como un punto de inflexión. El Deportivo Morón perdió el Apertura de la Primera B Metropolitana en su propia casa ante Español y eso desató la euforia de su gente. Hubo invasión de cancha y agresión no solo a los jugadores visitantes sino también a los propios futbolistas de Morón, más los destrozos en las afueras del estadio y los patrulleros quemados. ¿La sanción del Comité de Disciplina de la AFA? Apenas 8 amonestaciones y la suspensión del estadio. El Comité Provincial de Seguridad Deportiva (CoProSeDe) tomó una medida ejemplar: la Policía Bonaerense no le iba a prestar servicios de seguridad al equipo del Oeste. Sin embargo, después de un tire y afloje público (con el poder político de la Nación y de la Provincia en el medio) llegaron a un acuerdo: descuentos de puntos para Morón y suspensión del estadio. Apenas un parche. Y las medidas de forma y fondo siguen sin aparecer. 

¿Hasta cuándo? ¿Cómo se detiene todo esto? ¿Quiénes deben ser los encargados? Preguntas que deberían empezar a encontrar sus respuestas. Ya es hora que alguien se haga responsable.

Dejá tu comentario