A pesar de las negativas, el asesino de John Lennon volvió pedir su libertad condicional
Mark David Chapman fue condenado a cadena perpetua hace más de 40 años. Es la duodécima vez que lo intenta.
El asesino de John Lennon, Mark David Chapman, volverá a comparecer ante una audiencia que definirá si es elegible para obtener el beneficio de la libertad condicional.
Chapman fue condenado hace más de 40 años por matar al famoso miembro de The Beatles cuando ingresaba a su lujoso apartamento el 8 de diciembre de 1980. Fue sentenciado de 20 años a cadena perpetua y, a partir de allí, se le ha negado la libertad condicional 11 veces.
En 2000, Chapman fue elegible para libertad condicional por primera vez y, finalmente, fue denegado. A partir de entonces, se le negó la libertad condicional cada dos años. El autor del crimen del músico ha comparecido ante una junta de libertad condicional para defender su caso. Todas las veces han determinado que no debe ser liberado.
La última negación se produjo en agosto de 2020. No sólo se le negó la liberación, sino que también se le suspendió durante 24 meses. La Junta ahora tiene dos semanas para tomar una decisión sobre si otorga o no la liberación de Chapman.
Aunque Ono, de 89 años, no hizo comentarios sobre la audiencia, escribió varias veces a la junta de libertad condicional para advertir que Chapman aún representa una amenaza para ella y su familia.
Por qué mató a John Lennon
El 8 de diciembre de 1980, Chapman acechó fuera de The Dakota, el edificio del Upper West Side donde Lennon vivía con su esposa, Yoko Ono, y vio a la pareja partir para una sesión de grabación. Antes de subirse a su limusina, Lennon, de 40 años, fue fotografiado firmando una copia del álbum "Double Fantasy" recién lanzado por él y Ono.
Cuando regresaron, Chapman todavía seguía en la puerta de su domicilio. Sacó un revólver y le disparó cinco balas de calibre 38 Special. Una de ellas le perforó el pulmón izquierdo y otra impactó en la arteria subclavia, causando hemorragias internas que resultarían mortales, de acuerdo con la autopsia.
Cuarenta años después del crimen, confesó que había sido por "gloria personal". "No lo maté por su personalidad o la clase de hombre que era. Era un hombre de familia. Era un icono. Era alguien que hablaba de cosas de las que ahora podemos hablar y eso es excelente. Lo asesiné porque era muy, muy, muy famoso y esa es la única razón. Yo estaba muy, muy, muy concentrado en buscar la gloria personal. Fue muy egoísta", reconoció.
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