La guía de la dieta sana para el verano
* Las personas que tienden a aumentar de peso deben cuidarse, aunque pueden darse algunos gustos planificados.
* En las vacaciones recomiendan realizar actividad física al menos una hora por día. Entrevista con una nutricionista que amplía las recomendaciones.
Una de las preocupaciones en las vacaciones está relacionado con la alimentación, ya que suele ocurrir que por tratarse del período estival muchos se olvidan de las dietas y en esos días recuperan esos kilos que bajaron durante el año. ¿Cómo debe ser la alimentación para no pasar por esta situación? ¿En las vacaciones está permitido comer de todo?
Las comidas de un típico día de playa
Es importante tomar dos litros de bebida por día en la playa para evitar los golpes de calor.
Antún aconsejó aprovechar el descanso que proporcionan las vacaciones para llevar a cabo un desayuno saludable, teniendo en cuenta que durante el año se vive apurado y muchos saltean esa “trascendental” comida.
Para ello recomendó ingerir alguna infusión cortada con leche, comer pan con queso untable o yogurt con cereales. Para el almuerzo en la playa sugirió comer una "rica" ensalada con variedad de vegetales y también frutas o ensalada de frutas.
¿Y dónde están los gustos?
La nutricionista expresó que los gustos pueden darse en la playa o la vuelta de la misma, siempre en forma medida, como ser dos medialunas o churros y si la cena es fuera del hogar pedir algunos platos con más calorías, como por ejemplo unas pastas con alguna salsa de crema o un postre. “Hay que planificar las salidas de las dietas”, puntualizó.
Antún hizo hincapié en aprovechar la disponibilidad de tiempo para hacer ejercicios como caminar, trotar en la playa o nadar en el mar al menos una hora por día. “En el verano no hay excusas. La idea es que cada uno haga la actividad física que más le divierta”, dijo.
¿Qué pasa con los almuerzos abundantes antes de meterse al agua? “Si te comés una parrillada con papas fritas y tomás una bebida con alcohol y hace mucho calor no es conveniente meterse de inmediato en el agua fría ya que puede causar molestias estomacales”, respondió Antún. Pero aclaró que si el almuerzo es más liviano –como puede ser dos sándwiches de jamón, queso, tomate y lechuga- no habría problemas de meterse al agua ni bien finalizado el almuerzo.
"Los más aconsejable es no darse vacaciones con la comida. Hay que mantener una dieta saludable aunque se pueden dar algunos gustos", dijo la nutricionista Cecelia Antún.
Con el calor es importante tomar mucho líquido -en especial los adultos mayores y los niños- para evitar los golpes de calor o deshidratación. Antún aconsejó tomar dos litros de bebida por día entre agua, infusiones, jugos o licuados.
Dejá tu comentario