“La mamá del año”: cambiar para permanecer


  • Ante los bajos resultados del rating, Endemol da batalla para sostener el ciclo que produce para Canal 13, con la conducción de Andrea del Boca. Ayer, instrumentó uno de los cambios con resultados positivos. Corren tiempos de ensayo-error en la TV argentina.

La productora Endemol confía en el dicho popular según el cual “no está muerto quien pelea”. Eso es lo que demuestran los cambios que le imprime a “La mamá del año”, el ciclo que produce para Canal 13, con la conducción de Andrea del Boca. Ante los resultados del rating, que están debajo de las expectativas, en vez de bajar los brazos los responsables del ciclo manos a la obra de incorporarle una serie de modificaciones. Entre otros, la incorporación de distintos panelistas; la presencia de madres y padres famosos en el estudio; la emisión del especial del lunes 12 de mayo que llevó a la conductora a la unidad 31 de Ezeiza, conocida como “la cárcel de las madres”, para indagar en las vidas de las internas y sus hijos; la decisión de integrar al periodista Jorge Lafauci como panelista del ciclo.


 


Por el momento, la primera gran modificación que pusieron en práctica con la visita a la cárcel de mujeres parece alentadora: el promedio de rating fue de 7.2 puntos, el más alto del ciclo en lo que va del mes de mayo. El tiempo dirá si los cambios consiguen estabilizar al ciclo en una medición que satisfaga las ambiciones del canal. Pero lo cierto es que la reacción de Endemol Argentina de buscar nuevos caminos es la más sensata en una TV como la actual. Es decir, en un medio donde el criterio casi excluyente para mantener una propuesta en la pantalla o levantarla es el rating.


 


Si las modificaciones logran posicionar a “La mamá del año” en el lugar adecuado de la planilla de Ibope, la producción conseguirá salvar la continuidad del ciclo con todo lo que ello implica: el respeto al público que sigue el programa y la conservación de las fuentes de trabajo para quienes lo hacen. En el peor de los casos, si los cambios no producen el efecto esperado, a Endemol le quedará la satisfacción de haber dado batalla hasta el final, la tranquilidad profesional de haber defendido su producto hasta las últimas instancias.


 


Así son las cosas en la TV del minuto a minuto. Por un lado,  la permanencia en el aire o el desalojo de la pantalla es un partido que se define cada vez más rápido. Por el otro, el nuevo instrumento de medición de los niveles de audiencia les ofrece a los productores la chance de instrumentar el método del ensayo-error a toda velocidad.


 


En ese marco, los más aptos para dar pelea son los que están dispuestos a mostrarse flexibles. Un caso paradigmático de esa capacidad de hacer cambios sobre la marcha fue “Son de Fierro”, la ficción de Pol-ka que se lanzó como comedia y cuando el rating le marcó que el público apreciaba más las escenas dramáticas, dio el giro hacia las lágrimas y logró convertirse en un gran éxito de público. ¿Tendrá esa misma suerte “La mamá del año?

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