La tentación del café en invierno

*¿Cómo resistirse a un exquisito café? ¿Qué cantidad es excesiva? Claves para beberlo sin culpa.

Para muchos el café es un ingrediente primordial y necesario en la vida. Seguramente y si estás leyendo esta nota, sos de los que alguna vez utilizaron la frase “Hace mucho que no nos vemos, tomamos un cafecito?” o “Venite a casa que te preparo un café”. A lo mejor sos de los que respiran profundo cada vez que entra a un bar o confitería para embriagarse con el aroma del café recién hecho y servido. Hay quienes lo definen como una suerte de adicción. Pues disfrutan de su compañía, los reconforta,  los envuelve con su aroma y lo necesitan para despertar en las mañanas. Alguna vez cierta persona me dijo: “para mi el café es mi primer contacto social, no puedo empezar el día sin tener café en el cuerpo”. Y pensé: a mÍ me sucede lo mismo. 

Seguramente si tenés el habito del café diario y por alguna causa ajena a tu voluntad debiste salir de casa sin beberlo… lo más probable es que sobre el mediodía hayas notado que estabas cansado, ó quizá te dolía la cabeza o tu humor no era el mejor. Esto se debía a la falta de cafeína. Tranquilo, no es grave y nos sos el único a quien le sucede esto. Lo bueno de esto es que con sólo beber un café, estos síntomas desaparecen.  

Haciendo un poquito de historia les cuento que la cafeína es una sustancia que existe naturalmente en ciertas plantas o se produce sintéticamente y se usa como aditivo en ciertos productos alimenticios. Ingerida se absorbe y distribuye rápidamente. Tras su absorción pasa al cerebro y actúa como estimulante del sistema nervioso. No se acumula en el torrente sanguíneo, el cuerpo tampoco la almacena, la elimina por la orina tras varias horas de ser consumida.

Contrariamente a lo que muchos creen la cafeína no disminuye el efecto del alcohol. El famoso café tras la “borrachera” no es más que un mito, pues no devuelve la sobriedad.

Sí se utiliza como tratamiento en las migrañas y a veces para el cansancio y la somnolencia.    

La realidad nos muestra que el mayor número de adeptos al café se lo llevan los adultos. Y también que en mayor porcentaje lo tomamos fuera de casa, en bares, pubs, confiterías, cafés, restaurantes, simplemente porque sabe más rico que el que hacemos en casa. 


¿Alguna vez te aconsejaron?: “No tomes tanto café”. ¿Si o no?. Bueno, como todo en la vida el café es inocente, excepto si lo tomamos en exceso. El efecto de la cafeína en la salud se ha estudiado ampliamente. En particular sobre determinadas situaciones como la función reproductora, la enfermedad fibroquística en las mamas, el riesgo cardiovascular, el comportamiento en los niños, y se hallaron asociaciones generalmente ligadas al consumo excesivo.

Sin embargo en 1984, en una declaración del Concejo de la Asociación Médica Estadounidense sobre Asuntos Científicos (American Medical Association Council on Scientific Affairs), se afirmó que los “bebedores moderados de té o café” probablemente no deben  preocuparse por su salud en relación al consumo de cafeína con tal que los demás hábitos de su estilo de vida (dieta, consumo de alcohol) sean moderados también. Por lo que esta declaración hace énfasis en el uso moderado de la cafeína.

No existe el requerimiento obligatorio de cafeína en la dieta, sin embargo si la consumimos en forma moderada no reviste riesgos para nuestra salud. Tres tazas de café de 240 ml por día, se consideran una cantidad moderada o promedio de cafeína y 10 tazas de 240 ml se consideran un consumo excesivo. Una taza de café de 240 ml tiene entre 104 a 192 miligramos de cafeína  según la preparación de café

Aquí te muestro una lista de los alimentos y bebidas que contienen cafeína:


 


 












































Alimento/Bebida


 


Cafeína (mg)


Café de filtro, 240 ml


104 a 192 mg


Café expréss, 45 ml


30 a 100 mg


Café instantáneo (1 cucharita)


57 mg


Bebida energizante, 240 ml


70 a 85 mg


Té preparado, 240 ml


20 a 90 mg


Bebidas cola sin alcohol, 240 ml


30 a 56 mg


Bebidas cola diet, 240 ml


38-45 mg


Chocolatada  240 ml


3 a 32 mg


Chocolate con leche, 30 gr


1 a 15 mg


Chocolate negro, 30 gr


5 a 35 mg


 


 


240ml = 1 taza grande


 


 


Bueno, ahora que ya sabés algo más de esta infusión tan presente en nuestra dieta diaria, quizá debas considerar disminuir la cantidad si estás ingiriéndolo en exceso o seguir disfrutando del placer que te da una buena taza de café. En sus distintas variedades y siempre listo para un maridaje perfecto con diferentes ingredientes, es imposible resistirse.  Te dejo una frase para no olvidar: “el placer es uno de los principales antídotos contra el aburrimiento”.


 


Y decime, ¿sos uno de los tantos adeptos al café?


 


¡Hasta la próxima!



Dra. Verónica Malinovsky
Médica Especialista en Nutrición
MN 108240 – MP 449504
E-mail: vmalinovsky@intramed.net
Consultorio: 4799-9776


 


 


 

Dejá tu comentario