El estado de la causa judicial y los imputados


  • minutouno.com dialogó con Carlos Rívolo, el fiscal de la causa por la tragedia de LAPA, que acusó a seis directivos de la companía aérea y a dos empleados de la Fuerza Aérea por Estrago Culposo, penado con hasta cuatro años de cárcel.
  • “Al 31 de agosto de 1999, día de la tragedia,  ninguna empresa aerocomercial argentina tenia aprobado su manual de vuelo”, aseveró.

En octubre próximo debería comenzar el juicio oral por la tragedia de LAPA, ocurrida el 31 de agosto de 1999, en la que fallecieron 65 personas, incluyendo al comandante y copiloto encargados de llevar a Córdoba el vuelo 3142.  Seis directivos de de la compañía aérea, entre los que se encuentran su presidente y vicepresidente, y dos empleados de Fuerza Aérea, deberán hacer frente a la acusación por Estrago Culposo, penado con hasta cuatro años de prisión.


 


El juicio estará a cargo del Tribunal Oral Número 4, que preside Leopoldo Bruglia, el que sufrió la merma de una de sus integrantes que se jubiló, por lo que hay ciertas dificultades para el nombramiento del tercer juez. El mismo cuerpo colegiado tiene dos causas anteriores pendientes, con lo que sumado a posibles planteos de la defensa, en cuanto a la constitucionalidad o no de la designación del profesional que falta, el juicio, que duraría entre seis y ocho meses, comenzaría más tarde de los previsto.


minutouno.com entrevistó al fiscal del caso, Carlos Rívolo, quien explicó el fundamento de las acusaciones.


  “Al 31 de agosto de 1999, día de la tragedia,  ninguna empresa aerocomercial argentina tenia aprobado su manual de vuelo”, aseveró el fiscal.
    

Las responsabilidades de los comandantes

Para el fiscal Rívolo el comandante Gustavo Weigel y el copiloto Luis Etcheverry,  “claramente son los autores materiales” de la tragedia porque “eran los que estaban conduciendo el avión y llevaron a cabo una maniobra absolutamente desafortunada que no ocurrió por casualidad”.

“Creemos que hay una serie de causas que los llevaron a hacer la maniobra. No estaban preparados para conducir apropiadamente un avión”, dijo Rívolo a minutouno.com. El fiscal adujo que al comandante se le adeudaban vacaciones y además tenía vencido, desde 27 días previos a la tragedia, el gerenciamiento de recursos humanos en la cabina (es una cuestión de interrelación con el copiloto frente a una emergencia para generar un mayor diálogo para una mejor toma de decisiones). Ambas irregularidades integraban su licencia para volar.

“Siguieron emprendiendo carrera con la alarma sonando y hubo un diálogo en el que desatienden absolutamente a conciencia lo que les está pasando. Podían haber abortado el despegue y tomar la acción correcta que era setear los flaps en la posición correcta”, expresó Rívolo.

Seis directivos de LAPA al banquillo de los acusados

La fiscalía acusó por estrago culposo a Gustavo Deutsch, presidente de LAPA, al vicepresidente, Ronaldo Patricio Boyd y a Fabián Chionetti, Nora Arzeno, Valerio Diehl y Gabriel Borsani, todos empleados de la aerolínea.

“Nos empezamos a remontar sobre los legajos profesionales y nos dimos cuenta que muchos pilotos tenían una deficiencia muy grande en la instrucción. Empezamos a indagar con los expertos y nos dijeron que era extraño que Weigel haya sido comandante y que incluso había tenido varios inconvenientes con varios colegas en cuanto a su desempeño”, relató el fiscal.

Seis directivos de LAPA y dos empleados de Fuerza Aérea deberán responder en el juicio oral por Estrago Culposo, con penas de hasta cuatro años.    

Uno de esos colegas es Enrique Piñeyro, piloto y director de cine, que es testigo en la causa y que tuvo una discusión con Weigel cuando como pasajero de un vuelo se bajó del avión al encontrar serias irregularidades en la aeronave que finalmente despegó.

Uno de los temas más importantes que derivó en la acusación a los directivos de LAPA estuvo vinculado a las irregularidades halladas en cuanto a los días adeudados de vacaciones.

El fiscal comentó que la ley declara que un piloto al que se le deben vacaciones se las debe tomar cuando lo disponga con notificación, vía carta documento, a la empresa y explicó que ese descanso está en función de que el piloto no tenga una situación que se conoce como fatiga de vuelo que puede derivar en una fatiga crónica por no tomar los recaudos necesarios.

“Lapa tenía la cultura de la negligencia claramente marcada. Weigel tenía un perfil profesional paupérrimo. Había pilotos a los que se les debían más de 230 días de vacaciones”, sostuvo el fiscal, que también cuestionó la falta de mantenimiento en los aviones. “Se hablaba de la canibalización de las aeronaves para llenar con repuestos algunos otros y seguir volando de la misma forma”, afirmó.

La Fuerza Aérea y su falta de control

Enfrentando la misma acusación estarán en el banquillo de los acusados el ex director de Habilitaciones Aeronáuticas del Comando de Regiones Aéreas, Damián Peterson, y el ex jefe del Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial, Diego Lentito, pertenecientes a la Fuerza Aérea. Por su parte, la acusación contra el brigadier retirado Enrique Dutra, ex titular del Comando de Regiones Aéreas, prescribió, ya que se suicidó en julio de 2005.

“La Fuerza Aérea es la autoridad de control e inspección y se comprobó que los inspectores no volaban estos aviones comerciales y que sólo habían hecho un curso de familiarización que implicaba ver el avión 48 horas antes del despegue pero no tenían experiencias en volar conforme la normativa”, explicó Rívolo. 

Para el fiscal Rívolo el comandante, Gustavo Weigel,  y el copiloto, Luis Etcheverry,  “claramente son los autores materiales” de la tragedia.


Por otra parte, el fiscal mencionó la importancia de los manuales de operaciones de las empresas que contienen las normativas que tiene una empresa aerocomercial, e incluyen el manual de vuelo que debía estar aprobado por dicha fuerza.

Según Rívolo, una norma internacional recomienda que los países aprueben dichas instrucciones antes de comenzar la actividad aerocomercial.  “Al 31 de agosto de 1999, día de la tragedia,  ninguna empresa aerocomercial argentina tenia aprobado su manual de vuelo”, aseveró.

El fiscal también destacó la baja idoneidad que tenían los exámenes psicofísicos que se le tomaban a los pilotos y copilotos que, según comentó, en escasos minutos podían terminar con todas las disciplinas.


 


Por: Alejandro Gorenstein

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