Las opciones para una persona gorda y que no tiene cobertura en la Argentina


  • Distintas agrupaciones buscan que el Congreso sancione una ley que considere a la obesidad una enfermedad para que las empresas de medicina prepaga cubran los tratamientos.
  • Según el nivel de sobrepeso, el paciente puede encarar una dieta, métodos farmacológicos o someterse a una operación quirúrgica que cuesta 35 mil pesos.

En la vida moderna la comida se volvió un nuevo objeto de placer, que es revestido con diferentes texturas desde el sabor y la mirada, y muchas veces es admirado y tomado como una inesperada forma de arte. Pero también es, desde siempre y cada vez más, una pesadilla para miles de personas que no pueden controlar el acceso a la comida, ni diferenciar entre la necesidad y la voracidad.


 


A veces la comida se vuelve para muchas personas un escape al sufrimiento diario y una forma de canalizar la angustia generada por aspectos externos, otras veces es una simple falta de conciencia, o de tiempo y energía para preocuparse en comer de manera sana y medida, y a veces el propio metabolismo juega en contra y no quema las grasas consumidas todos los días.  

La obesidad se convierte así en un monstruo para quienes lo padecen, que devora día tras día la propia vida diaria, al no poder trabajar, criar hijos o formar una pareja sin el estigma social que los gordos padecen. La obesidad se transforma en una doble lucha, la interna y la externa: las personas pelean contra la tentación y las ganas de comer, y contra una sociedad que señala y discrimina al que no encaja en el paradigma de belleza estética. 

En la Argentina hay cerca de 20 millones de personas que sufren sobrepreso u obesidad. Un alto porcentaje padece sobrepeso, otro es obeso y una pequeña franja sufre de obesidad mórbida, a la que se llega cuando el índice de masa corporal es mayor a 40. Cuando la masa corporal es superior a 30, la persona es considerada obesa. 

Además de los trastornos físicos y psicológicos que la propia obesidad ocasiona, el exceso de peso puede derivar en otras enfermedades difíciles de combatir como la hipertensión, la diabetes, hipercolesterolemia y problemas cardiovasculares.  

Un sistema de salud inconsciente  

Para los gordos no es fácil tratarse en la Argentina. El Programa Médico Obligatorio no considera a la obesidad una enfermedad, por lo que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga no están obligadas a cubrir los tratamientos necesarios. 

Desde diferentes organismos se está luchando para lograr que el Congreso sancione la Ley de Obesidad, y que los tratamientos estén incluidos en la cuota de la prepaga, sin necesidad de pagar aparte procesos que por lo general son muy costosos. 

Alberto Cormillot, uno de los mayores impulsores de la norma, aseguró en declaraciones a minutouno.com que “la ley de obesidad busca que todas las prepagas cubran los tratamientos contra la obesidad, hoy en día sólo lo hacen Osde y Ioma, y alguna otra con orden judicial”.  

Cormillot confirmó que la ley “no tiene ningún tipo de avance en el Congreso, porque nadie se reúne para tratarla. Ni siquiera en las provincias donde se votó la Ley de Obesidad (Catamarca, Tucumán, Chubut y Neuquén) está implementada”.  

 “Las prepagas cubren los efectos de la obesidad, como la diabetes, los problemas cardiacos, las varices o el colesterol, pero comenten un error porque no tratan lo que produce la obesidad, sino las consecuencias “, aseguró Cormillot.   

El doctor afirmó que la marca Cormillot trabaja sólo con la obra social Ioma, de los empleados bonaerenses, pero que quiere “trabajar con todas las prepagas, pero son las prepagas las que no aceptan cubrir los tratamientos”.  

Para las personas que no tienen cobertura médica de ningún tipo, el panorama es todavía más desalentador. “La realidad es que los hospitales públicos no tiene servicios para atender a los obesos, no hay insumos, ni tratamientos disponibles”, afirma Cormillot.  

Según el último sondeo de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud, el 48,1% de la población del país no cuenta con Obra Social o Plan Médico.   

Los diferentes tipos de obesidad y sus tratamientos  

Si la persona sufre sobrepeso o una obesidad leve, el tratamiento indicado es el dietético, que consiste en una dieta de alimentos de bajas calorías acompañada por ejercicios físicos.  

Las empresas de medicina prepaga cubren la prevención y las consultas con nutricionistas, que brindan una dieta acorde con la contextura física y los gustos del paciente

Lugares como Dieta Club, que ofrecen tratamientos dietéticos contra el sobrepeso y la obesidad, cobran una primera consulta de $ 200 pesos y un tratamiento mensual de $ 340, que incluye el seguimiento personal de una especialista que atenderá al paciente una vez por semana. 

Si a obesidad es moderada puede ser necesario seguir un tratamiento farmacológico, que consiste en consumir fármacos que reduzcan el apetito, aumenten la sensación de saciedad y disminuyen la ansiedad. Los remedios pueden llegar a los 90 pesos por mes y el tratamiento no está incluido en el Programa Médico Obligatorio. Sin embargo, el doctor Cormillot asegura que “este tipo de tratamiento es cada vez más accesible y hay muchos descuentos aunque las prepagas no lo cubran”.  

En caso de llegar a la obesidad mórbida, en la mayoría de los casos el paciente necesitará una intervención quirúrgica. El abogado Jorge Monastersky, especialista y autor de la Ley de Obesidad, explicó a minutouno.com que la operación más habitual es el by pass gástrico, que tiene un costo de 30 mil pesos. 

“Hicimos presentaciones contra obras sociales y prepagas para que cubran las operaciones de los pacientes mórbidos. Yo presenté hace un año y medio el proyecto y es una falta de respeto no aprobarlo”, consideró Monastersky. 

El especialista indicó que “hay que hacer campaña a través del Estado. Decir que en la salud pública es posible hacerse un by pass gástrico es demagógico porque es mucha la gente que lo necesita y muy pocas las posibilidades que brinda el Hospital Argerich. Hay personas que tienen turno para dentro de dos años”. 

Monastersky abrió la página de Internet Salud y Derecho, para juntar firmas en reclamo de que el Congreso sancione la Ley de Obesidad.  

Las operaciones no están recomendadas para todos. Los especialistas aconsejan hacer todos los estudios necesarios y tomar las precauciones para que la intervención salga de la mejor manera posible y no conlleve consecuencias negativas. Muchas personas que se sometieron a la cirugía destacan que significó un antes y un después en sus vidas. 

“Pobré de todo: dietas, acupuntura, la última alternatica que encontré fue operarme y para mí fue como empezar de nuevo”, asegura María Quipo que pasó por el quirófano hace tres años. 



Para ella cargar con su obesidad era un sufrimiento diario. “Antes de operarme era una muerta en vida, sólo sobrevivía y esperaba que me toque una varita mágica para ser flaca, pero a partir de tener 45 kilos menos todo cambió", afirma y concluye: “Es inexplicable la sensación que tengo ahora, cuando me miro en el espejo y veo un nuevo reflejo".

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