Lo de Estudiantes es cosa de brujas
*El técnico de Boca, Ricardo La Volpe, denuncia que desde la entidad platense le enviaron una maldición.
*Cierto o no, la hazaña se cumplió, y los de La Plata jugarán la definición del campeonato frente a Boca.
Que las hay, las hay. Ahora, que interfieran en un partido, suena raro. Lo cierto es que Ricardo La Volpe, un hombre muy supersticioso denuncia que del lado de Estudiantes le hicieron una brujería.
El técnico de Boca, señaló que el pasado viernes, en el entrenamiento del plantel en Casa Amarilla, camino a los vestuarios apareció un camino de sal. La Volpe, furioso, pidió que limpiaran de inmediato el embrujo.
Se sabe, que cuando la presión es insostenible, y la necesidad aprieta, se suele apelar a extraños poderes que nadie sabe bien de dónde vienen. Y ahí entran en juego maleficios, rituales y hechizos.
La sospecha viene de la gente de Estudiantes de La Plata, y más precisamente, según los rumores, de su técnico el "cholo" Simeone y del símbolo de la institución, la brujita Verón.
Entre los pasillos comentaron que los ex jugadores de la selección, contrataron a un brujo para que los ayude en la campaña, pagándole 3500 dólares por partido.
Las fuerzas ocultas también entraron a la cancha. Y muchas veces, hasta ganaron. En esta ocasión lo podemos comprobar, aunque no certificamos que sea cierto. ¡Ta ta ta tan!
Los antecedentes de brujas
Un brujo para el Diablo.
Independiente estuvo sin poder ganarle a Racing entre el ‘83 y el ‘94. Fueron once años de frustraciones para el Rojo: con goles sobre la hora, en contra o sin merecimientos, la cuestión era que la Academia siempre ganaba o empataba los clásicos.
En agosto del ´94, Independiente ganó el Clausura con aquel equipo que dirigía Miguel Brindisi. Un mes después de la vuelta olímpica, tenía que ir al Cilindro para enfrentar a Racing. El plantel del Rojo venía embalado, ganaba, gustaba y goleaba, pero los once años pesaban. Entonces, fueron a lo seguro: los dirigentes contrataron a un brujo para que echara un vistazo en la Doble Visera de Cemento. El hombre recorrió el estadio y descubrió que había extraños objetos enterrados detrás del arco que da a la tribuna visitante y, además, captó energías negativas en el foso de agua que rodea el césped. Desenterró los objetos e hizo vaciar el foso. El clásico se jugó un par de días después: Independiente ganó 2-0.
Exorcismo en Racing.
Daniel Lalín no sabía de qué disfrazarse. Se puso la pilcha de presidente, se disfrazó de inversor, probó con la motivación, pero no había caso: Racing no le ganaba a nadie. La única que le quedaba, entonces, era buscar una solución en el “más allá”. Y el pelado lo intentó: armó una misa para exorcizar al estadio Juan Domingo Perón y expulsar la mala onda. La cancha se llenó de fieles con ropas blancas, antorchas, un cura, un altar. El episodio ocurrió en 1998, y hacía 32 años que la Academia no salía campeón. Tres años después, quiebra y gerenciamiento mediante, Racing pudo dar la vuelta. ¡Y pensar que el monumento se lo hicieron a Mostaza!
Quilmes pagó caro por una bruja
El que las hace las paga. ¡Las oportunidades que perdió Quilmes para ascender a Primera a fines de los 90! Chance que tenía, la desperdiciaba. Y claro, entonces hubo quien buscó a los responsables de esas frustraciones entre los jugadores, el cuerpo técnico o la fatalidad. Pero, en realidad, la culpa era de la bruja. En Quilmes se dieron cuenta tarde, pero la culpa era de la bruja.
Sucedió que en 1994 la campaña de Quilmes en el ascenso era tan floja que contrataron a una bruja para que hiciera un trabajito y los beneficiara, pero como no le pagaron, la mujer les echó una maldición. Unos cuantos años después, un dirigente se acordó del episodio y fueron a buscarla para abonarle la vieja deuda. Pero había muerto. Quilmes ascendió, es cierto, pero nueve años después de la “maldición”.
Los tres penales de Palermo.
Hace unos meses apareció un brujo paraguayo que se hizo cargo de una goleada por la Copa Libertadores: el 5-1 del Atlético Nacional, de Colombia, sobre Cerro Porteño, de Paraguay. El hombre, que se hace llamar Kumanchú, dijo que cobró 400 dólares por el trabajo y no tuvo reparos en perjudicar a un equipo de su país: todo un profesional.
Pero, además, Kumanchú aseguró que no fue la única vez que benefició a un plantel colombiano. Dijo que en 1999 intervino en el partido que la Selección su país le ganó 3-0 en la Copa América a la de Argentina dirigida por Marcelo Bielsa. Fue la histórica noche en que Palermo falló los tres penales. Ahora que Kumanchú se decidió a contar la verdad, se sabe por qué los erró.
Estudiantes.
Gimnasia venía prendido en el torneo pasado y ese tipo de situaciones, se sabe, preocupa y mucho a la mitad pincha de La Plata. Un periodista que tiene una audición partidaria de Estudiantes apeló a las fuerzas ocultas: logró infiltrarse en la cancha de Gimnasia y enterró dos dientes de ajo detrás de cada arco. ¿El resultado? El Lobo sumó otra frustración a su anhelo de campeón.
Ahora es el propio DT de Estudiantes, el “Cholo” Simeone, el que manda a sus colaboradores para que antes de cada partido tiren sobre el césped una extraña tierrita. Y no le va nada mal.
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