¿Lobo o Tripero?

*El origen de los apodos de Gimnasia y Esgrima de La Plata.
*Conozca el himno del club, y su particular origen.

El primer apodo que recibe Gimnasia y Esgrima de La Plata  es el de "Triperos". Gimnasia era un club de La Plata que tenía una gran cantidad de adictos en las afueras de la ciudad y tambien en Ensenada y Berisso. Caso contrario era el otro club de la ciudad que solo enrolaba en sus filas jugadores de la ciudad.

En la década del '20 una cuarta parte de los integrantes de los planteles de Gimnasia, tanto residentes de la ciudad como de las afueras, trabajan en lo frigoríficos de Berisso y es así como a sus jugadores se los comienza a llamar por el apodo o sobrenombre de "triperos".

El "Lobo" nace gracias a la mano del dibujante Julio César Trouet quien trabajaba para el diario "El Día" de la ciudad de La Plata en 1953. A Trouet le agradaba ilustrar en cierta forma a los clubes futbolísticos y si bien el "carnicero" era el personaje que representaba a Gimnasia, él no estaba totalmente satisfecho y le parecía que algo le faltaba.

Hablando en grupo de amigos sale la idea de que si Gimnasia esta en el bosque y sus jugadores tan astutos y rápidos, ya tenía un nuevo personaje, un lobo con la camiseta de Gimnasia.

Himno de Gimnasia

El Himno Oficial del club fue escrito en 1915 por Delfor Méndez. Fue entonado por primera vez el 9 de Julio de ese mismo año con motivo del agasajo que se le diera a la delegación del club River Plate de Montevideo, Uruguay.

En 1967 el himno fue grabado por la Banda de Música de la Policía Bonaerense a instancias de la Comisión de Damas del Club.


Festejemos nuestros triunfos
con canciones varoniles
armoniosas y febriles
como los ritmos del mar.

Festejemos nuestros triunfos
con las sanas intenciones
de llegar a ser campeones
solamente,
solamente por llegar.

En las luchas deportivas,
siempre fuímos vencedores,
defendiendo los colores
de la insignia nacional.

Embriagados de entusiasmo,
satisfechos de alegría,
derrochamos valentía,
con nobleza,
con nobleza sin igual.

Sin enconos ni altiveces,
siempre fuertes, siempre unidos,
por mens sana conocidos,
lucharemos sin cesar,
pues sin luchas no hay victorias,
y nosotros las queremos,
porque siempre padecemos
hondo anhelo,
hondo anhelo de triunfar!

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