Los indicios para saber si su hijo se droga
*Un especialista explica cuáles son las señales a las que los padres deben estar atentos para darse cuenta si su hijo se droga.
*Desde el aula, una docente comenta la situación en las escuelas secundarias.
Un informe de Naciones Unidas sobre estudiantes secundarios latinoamericanos dice que la Argentina lidera un ránking de 9 países en relación al consumo de cocaína.
El especialista dice que el consumo familiar de alcohol o fármacos en exceso puede llevar a que la adicción del chico resulte evidente para todos, menos para la familia.
“Esto puede ocurrir cuando se ha perdido totalmente el control de los hijos, cuando los padres están separados y trabajan todo el día y cuando las familias están muy divididas”, señala. “No es casual –apunta- que el problema de la drogadicción aumente en la misma medida que aumenta la disgregación familiar en esta sociedad que exige un trabajo tan esclavizante que saca a los padres de la casa todo el día y que provoca un insuficiente contacto con los hijos”.
En relación con los síntomas a tener en cuenta, el psiquiatra señala una diferencia entre el consumo de cocaína y de pasta base –más conocida como Paco-: “La adicción a la pasta básica genera una esclavitud brutal, porque exige un consumo más reiterado y la alteración de la conducta es más violenta –afirma Kalina- Los chicos demandan dinero y roban cosas de la casa”.
“Puede no ser evidente si alguien que ya está acostumbrado fuma un cigarrillo de marihuana, pero la cocaína produce una gran aceleración –dice el especialista-. También puede ser que el adicto sufra el síndrome de hiperactividad asociado con déficit de atención y, en ese caso, la cocaína actúa como calmante, provocando el mismo efecto que el metil fenidato, la droga que se usa para tratar este síndrome. En esos casos resulta más fácil de disimular para la gente que no conoce al adolescente y lo ve tranquilo. Ahora, si un hijo que siempre fue hiperactivo de pronto se calma y empieza a actuar raro, una familia atenta lo nota”, asegura Kalina.
Según el informe, los jóvenes argentinos, además, se ubicaron en el cuarto lugar en relación al consumo de marihuana, tabaco y alcohol y esto no puede dejar de verse en la escuela.
María Inés Morello, ex subsecretaria de Educación de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y docente en ejercicio, confirma que el problema de las adicciones se ve en las aulas de la escuela secundaria, aunque cree que no es la cocaína la droga más usada: “Los jóvenes argentinos consumen más residuos de droga, como el paco, y hacen combinaciones de estos residuos con alcohol. El acceso a la cocaína depende del nivel económico de la familia y de la disponibilidad de dinero que tenga el chico, en cambio la pasta base es accesible para todos”, dice Morello y afirma que el abandono de los adolescentes, que viven con padres ausentes en todas las clases sociales, es la causa de este fenómeno.
La docente también señala que la escuela no está preparada desde lo institucional para atender este tipo de casos: “No hay ninguna contención para este tipo de problema, a veces se hacen derivaciones psicopedagógicas que no dan respuesta, o se cita a los padres que no colaboran: si vienen dicen que no pueden hacer nada y le devuelven la pelota a la escuela, que tampoco puede”, explica.
Más allá del debate de las causas, el primer puesto en el informe de la ONU es, sin duda, un lugar para lamentar.
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