Matías Berardi “no paraba de llorar" antes de su ejecución
Lo aseguró un testido de identidad reservada durante el juicio oral. Contó que el adolescente prometió no delatar a sus captores y rogó por su vida.
Matías Berardi, el joven que fue secuestrado y asesinado en 2010, rogó por su vida y "no paraba de llorar" durante el camino hasta el descampado donde fue ejecutado, según relató un testigo de identidad reservada durante el juicio oral que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín.
Fuentes judiciales informaron que esta declaración fue fundamental además para determinar qué rol tuvieron en el secuestro algunos de los imputados, ya que acusó a uno de ellos, Facundo Maidana, de ser el autor material del asesinato.
El testigo pertenece al entorno de los imputados, tiene causas penales y basó su testimonio en la confesión que le hizo a él otro de los imputados, Gonzalo Álvarez.
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"El chico venía atrás en el auto y no paraba de llorar", confesó el viernes el testigo que le contó Álvarez en su momento cuando le relató el viaje que hicieron desde la localidad bonaerense de Benavidez hasta la de Campana en los instantes previos de la ejecución.
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Ante la mirada atenta de los familiares de Matías, el testigo afirmó que el adolescente le rogó por su vida a la banda. "No me hagan nada por favor, que yo no voy a decir nada", les dijo Berardi.
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Asimismo, le dijo a los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Germán Andrés Castelli que de acuerdo a lo que él sabe, quienes llevaron a la ejecución a Berardi fueron los acusados Álvarez, Damián Sack, Gabriel Raúl "Larry" Figueroa y Facundo Maidana.
Y acusó a Maidana de ser quien, pese a las súplicas de la víctima, asesinó de un tiro por la espalda a Berardi con una pistola calibre .45.
Lo cierto es que en la causa también se señala como probable autor material del crimen al imputado Richard Souto, el dueño de la herrería donde Matías estuvo cautivo, porque en sus manos una pericia detectó restos de la deflagración de un disparo, pero el testigo no ubicó a este ciudadano uruguayo en el momento del asesinato.
Además de las personas ya mencionadas están siendo juzgados Jennifer Stefanía Souto, Federico Esteban Maidana, Elías Emanuel Vivas, las hermanas Ana y Celeste Moyano y una chica que era menor de 17 años al momento del hecho.
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