Familiares piden la pena máxima por el crimen de Matías Berardi

Sociedad

El juicio por el secuestro y muerte del adolsecente comenzó este miércoles, donde se juzga a 11 imputados. La madre de Matías aseguró setirse "presa del dolor".

El juicio por el secuestro y asesinato de Matías Berardi, ocurrido en 2010, comenzará este miércoles en los tribunales de San Martín, donde se juzgará a once imputados.

La madre del joven pidió la pena máxima para todos los responsables, "en el caso de que la Justicia los considere culpables".

En declaraciones a C5N, María Inés Daviero consideró que "si la Justicia los encuentra culpables, tienen que quedar detenidos para tranquilidad nuestra y de la sociedad".

"Estamos presos del dolor, hay muchas pruebas que los incriminan", sostuvo la madre del adolescente asesinado.

Los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Germán Andrés Castelli dispusieron que
las audiencias de este debate se realicen sólo los días miércoles y viernes de cada semana y se estima que, con los 200 testigos citados, el juicio podría prolongarse hasta el año próximo.

La acusación estará en manos del fiscal de juicio Eduardo Codesido, mientras que los once imputados estarán asistidos por cuatro defensores oficiales: Cristian Barritta, Sergio Moreno,
Héctor Tejerina Ortiz y Leonardo Miño.

Los principales implicados en el caso son los integrantes de la familia de Richard Fabián Souto (45), el herrero uruguayo propietario del galpón de Benavídez donde la víctima estuvo
cautiva.

Souto es señalado en la causa como el autor material del crimen, ya que una pericia detectó rastros de deflagración de pólvora en sus manos, aunque hay un testigo de identidad reservada
que señala a otro de los imputados, su concuñado Néstor Facundo Maidana, alias "Chino" (24), como el ejecutor del disparo.

Además de Souto, están presos y procesados su esposa Ana Cristina Moyano (40), su hija Jennifer Stefanía Souto (21), otra hija cuya identidad se reserva porque era menor de edad -17 años-, al momento del hecho y su cuñada Celeste Mónica Moyano (29).

El hecho ocurrió la madrugada del 28 de septiembre de 2010 cuando Berardi, de 16 años, fue a una fiesta de egresados de un colegio de San Isidro en la disco Pachá, ubicada en la Costanera Norte porteña.

De allí salió en una combi alquilada especialmente, junto a su grupo de amigos, y se bajó en el cruce de Ruta 26 y Panamericana, en Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, donde fue
capturado alrededor de las 5.30.

A las 6.20, sus padres recibieron el primero de una serie de ocho llamados extorsivos, en los que el propio Matías les dijo que había sido secuestrado y los delincuentes exigieron un rescate que
varió de 500 a 30.000 pesos.
 
Según el requerimiento de elevación a juicio de la Fiscalía Federal de Campana, al que tuvo acceso Télam, la banda trasladó al adolescente al taller que el herrero Souto tenía en avenida
Sarmiento 407 de Benavídez, partido de Tigre, donde lo tuvieron atado y vendado.

Pero a las 19.20, Matías logró escapar del lugar de cautiverio y comenzó a pedir ayuda entre los vecinos a quienes les decía que lo tenían secuestrado, pero no logró que nadie lo refugiara.

Incluso, Matías corrió a la par de un remís a cuyo chofer le dijo "ayudame que me persiguen" e intentó abrirle una de las puertas traseras, pero éste se asustó y aceleró.

Mientras el herrero Souto y Facundo Maidana persiguieron con un auto y lograron recapturar a Berardi a dos cuadras, en las puertas de un cementerio municipal, las mujeres de la familia
salieron a la calle a los gritos a decirle a los vecinos que en realidad era una ladrón que había intentado robarles.

La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un camino de tierra a 300 metros de la ruta 6, a la altura de Campana, donde los asesinos efectuaron dos disparos con una pistola calibre 11.25 milímetros, uno de los cuales ingresó por el omóplato derecho de la víctima y le ocasionó la muerte.

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