Mató a su padre, a su hermana y se suicidó

*Los investigadores determinaron que fue un caso de doble homicidio seguido de suicidio lo que ocurrió en el departamento del edificio ubicado en Pasteur 197.
*La conclusión se basa en las autopsias realizadas a los cuerpos putrefactos hallados el viernes por la Policía Federal, los cuales presentaban impactos de bala.
*El hijo mató a su padre de dos tiros, a su hermana de uno y luego se quitó la vida volándose la cabeza.
*Los pesquisas descartaron la presencia de una cuarta persona en la escena del crimen.

Télam
Por Télam
Los investigadores que hallaron tres cadáveres en un departamento del barrio de Once el viernes descubrieron ayer que se trató de un doble homicidio seguido de suicidio, en el que un hijo mató a su padre y a su hermana y luego se quitó la vida.

El misterio se develó luego de que los cuerpos encontrados en Pasteur 197, segundo piso A, fueron sometidos a autopsia, la cual arrojó que el médico peruano Miguel Soto Castro tenía dos balazos y sus hijos uno cada uno, todos en el cráneo.

En base a ese resultado más lo hallado en la casa, los investigadores consideran que la hipótesis más firme es que el hijo mató a su padre de dos balazos, guardó los casquillos en un cajón, luego volvió a cargar el arma, mató a su hermana y se suicidó.

Alertada por los vecinos, la Policía halló los tres cadáveres en la misma habitación, donde el padre, de 69 años, y la hija, de 41, aparecieron acostados en dos camas y "prolijamente tapados con alcolchados", contó un investigador.

Entre las dos camas estaba tirado en el suelo el tercer cadáver, el del hijo, de 38, que en una de sus manos tenía un revólver calibre 32.

Al lado de este cuerpo, la policía halló una caja de  municiones a la que le faltaban las seis balas encontradas dentro del tambor del revólver, pero sólo dos estaban percutadas y cuatro intactas.

La policía y el fiscal de instrucción a cargo del caso, Martín López Perrando, ya descartaron que hubiera una cuarta persona homicida porque la casa estaba cerrada por dentro -hubo que abrir la puerta con un cerrajero- y en orden, sin signos de haber sido forzada.

Dejá tu comentario