Alevoso, artero, sin sentido. Dos disparos, y una muerte inentendible.
Rafael Ruiz murió por estar en el tren equivocado, a la hora equivocada.
Ni siquiera era barra de Boca, ni siquiera hincha. Había ido a los
festejos en el obelisco, sólo por curioso, para ver el banderazo de
Boca, que terminó en escándalo.
A la vuelta, en un tren del Roca repleto
de hinchas de Boca que volvían del banderazo que terminó en daño
generalizado, Ruiz fue asesinado de modo absurdo. A 200 metros de la
estación de Lanús, una camioneta Ford Ranger de color rojo, con letras
blancas, se detuvo paralelo a las vías del tren. De allí salió un
tirador y empezó a los tiros. Murió Ruiz, podía ser cualquier otro.
Lo
que no está claro es por qué dispararon. Hay hipótesis que a primera
vista parecen
disparatadas, pero no lo son.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
¿Es posible que tiren por tirar, sólo por
rivalidad futbolística, sólo para matar hinchas de Boca?. La respuesta
es sí. ¿Puede pasar que tiren por tirar, sólo para practicar una suerte
de "tiro al pichón" y matar sin sentido?". La respuesta también es sí, y
eso es lo que inquieta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario