Primero, fueron vendidas por sus madres. Primero sintieron el desprecio de sus propios padres biológicos. Las entregaron "por nada" a un pai, y a una mai. Y allí sufrieron los peores tormentos. Las sometieron a verdaderos rituales de esclavitud.
Las humillaron. Las obligaron a vivir en condiciones inhumanas, las abusaron, las vendieron a otros hombres para ser abusadas. Las quemaron, les arruinaron la vida. Las víctimas, dos hermanas de 4 y 12 años, y la tía de ambas, una nena de 13.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todo terminó cuando las nenas se animaron a escapar del horror. Corrieron desesperadas y le pidieron ayuda a una vecina que las llevó a la comisaría de Monte Chingolo. Allí, las rescató el oficial de policía David Quijano. El principal decidió llevar las nenas a la casa para darles amor. Le quedaron imágenes que no olvidará jamás. Que lo conmovieron hasta las lágrimas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las nenas no conocían un baño con agua caliente y perfume, no habían tenido una comida decente. No habían tenido nada. Y además, estaban entrenadas para vivir como esclavas laborales y sexuales. Los acusados están detenidos, y negaron todo. Sobre ellos, pesa medio Código Penal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El policía que la rescató pide la guarda de las nenas. El caso no dejará de espantarnos nunca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario