"Me están buscando para matarme, tengo miedo", fue lo último que dijo un escultor argentino que desapareció en Italia
Pablo Babboni vivía y trabajaba en Italia. Lleva diez meses desaparecido. La última vez que habló con su familia les dijo aterrorizado: “me buscan para matarme, tengo miedo”. Después de ese día, su teléfono celular se apagó para siempre. No se supo nada más de él. Su padre cree que está muerto.
Aparentemente Babboni mantenía una relación con una mujer italiana de 32 años llamada Jessica Raffaetta. Ella radicó la denuncia por la desaparición del hombre y llamó a la familia en Entre Ríos. “Soy la novia de Pablo. Sé que les dijo que alguien lo querían matar, pero no le presten atención, está mal de la cabeza”, le informó a la madre.
En ese sentido, la hipótesis más fuerte de los investigadores habla de un brote psicótico. Eso explicaría lo que dijo en los llamados sobre alguien que lo perseguía. Pero la familia del escultor sostuvo que no tiene antecedentes por problemas psiquiátricos.
Julio Babboni, tío de Pablo, comentó a minutouno.com que nadie lo notó con un problema de ese tipo. “Él tiene un primo allá que es como su hermano y un amiga oriunda de Paraná. Le preguntamos a los dos y dijeron que lo vieron normal, no notaron nada raro en su personalidad. Hasta ahora, la única que dijo eso es esa chica que dijo que era la novia y que Pablo estaba ‘fuori di testa’”.
Algunas versiones hablan de un crimen pasional. Por un lado, Raffaetta estaba de novia hace doce años con un italiano llamado Mateo, a quien no le habría caído bien la noticia de la relación con Babboni. Otra, vincula a un dealer marroquí que habría intentado un acercamiento a la joven y que tenía en la mira al escultor.
Una tercera versión señala que el hermano de Raffaetta es homosexual y habría tenido una relación con el argentino, hecho que no le habría gustado al padre de ambos italianos, un militar.
“En el pueblo están diciendo que soy gay. Me voy a tener que ir”, dijo el escultor en uno de sus últimos llamados, donde además comentó que tenía miedo a la familia de Raffaetta, entre otras frases de un hecho que la familia Babboni no logra desentrañar.
Sin pistas, indagatorias ni investigación
Desde esa noche de julio de 2007, no se sabe nada de Pablo Babboni. La policía encontró su auto, con una notebook y su documentación adentro. En la cuenta bancaria aún hay 2.700 euros sin tocar hace diez meses. No llamó ni para el día del cumpleaños de su madre y por eso piensan que está muerto.
Luis Babboni viajó a Italia a buscar a su hermano. Los investigadores apenas le prestaron atención una vez que el hecho había logrado cierta trascendencia en la televisión de ese país. Le dijeron que su hermano “viaja mucho, seguro en cualquier momento aparece”.
Pero según comentó a minutouno.com Julio Babboni, tío del escultor, Pablo no tenía los papeles ni otra documentación consigo. “Tenemos la doble ciudadanía. Pero el pasaporte lo encontraron en el auto” confirmó.
“Mi principal sospecha es que lo hayan liquidado por un problema de polleras. La madre piensa que tal vez esté perdido, porque no tenía documentación. Pero era un chico que se movía mucho solo, viajaba en forma regular a Estados Unidos e incluso estuvo en China”, comentó Julio a este diario.
La familia Babboni está desesperada y muy disconforme con la investigación. Hasta ahora, la policía italiana no citó a declarar a ningún sospechoso y piensan que cada día sin investigar se achican las posibilidades de encontrar a Pablo.
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