Mini diccionario revisado de las enfermedades modernas

*A la anorexia y al burn out, ahora se le suman el tecnoestrés y la gripe del yuppie.
*¿Se trata de nuevos nombres para viejos males?

Los maestros y los oficinistas sufren el síndrome del burn out. Las chicas empiezan con trastornos de alimentación cada vez más pequeñas. La obesidad es una pandemia. Ahora se habla de tecnoestrés y gripe del yuppi.

Aquí, el mini diccionario:

Burn out: (o síndrome del cerebro quemado) se caracteriza por una progresiva pérdida de la energía que termina en el agotamiento, con síntomas de ansiedad y depresión, así como desmotivación en las tareas laborales.

Tecnoestrés: es el estrés que puede provocar el uso excesivo de Internet y otras tecnologías de la información. La adicción al Chat y la imposibilidad de apagar el celular o pasar un día sin chequear mails se suma a las patologías sociales que puede provocar la tecnología: más soledad, comunicaciones cada vez menos cara a cara y más máquina a máquina y menos límites entre la persona y la tecnología.

Gripe del yuppie: (o síndrome de fatiga crónica) se da generalmente entre los 29 y los 35 años y es un estado similar al gripal causado por las constantes presiones y el estrés.
Algunos de los síntomas de la gripe del yuppie son: dolor muscular, de garganta y de cabeza, problemas de memoria o concentración, sueño y cansancio permanentes.


El Burn-out, el tecno-estrés, la gripe del yuppie y los trastornos de la alimentación son algunas de las manifestaciones de angustia típicas de la época.   

Trastornos de la alimentación: la bulimia y la anorexia, relacionadas con patologías de la ingesta, incluyen la privación de alimentos, los atracones, los vómitos provocados y pueden llegar a poner en peligro la salud y la vida.

Obesidad: se la considera una pandemia porque alcanza niveles de epidemia a nivel mundial y es una enfermedad que combina factores metabólicos, nutricionales, genéticos, psicológicos y ambientales. La excesiva incorporación de alimentos lleva a la persona a un sobrepeso que compromete seriamente la salud y se asocia con la diabetes. Se observa en adultos y en niños.

Problemas músculo-esqueléticos: se deben principalmente al sedentarismo, a las ocupaciones laborales que requieren permanecer muchas horas en una misma posición y a la falta de ejercicio físico. Todo esto puede provocar malas posturas, dolores de espalda, contracturas musculares, etc.

¿Se trata de enfermedades modernas o de nuevos nombres para viejos males?

Patricia Lajous, psicóloga y coordinadora docente y supervisora del Centro Dos, dice que las llamadas “enfermedades modernas” existen y que cualquier patología debe ser correlacionada con los ideales imperantes en la época para poder comprenderla y tratarla.


Cualquier patología debe ser correlacionada con los ideales imperantes en la época para poder comprenderla y tratarla    

“La angustia es una expresión que existe en el hombre desde siempre, pero la causa de esta angustia y la forma en que se manifiesta depende de los modelos de la época –asegura Lajous-. Hoy en día, la renegación de la muerte, la obsesión por la eterna juventud, el empuje al éxito, al excelente rendimiento académico, la competencia en lo laboral y la gran tendencia al consumo son las causas de que se trabaje en exceso y de que la angustia se manifieste en trastornos físicos y psíquicos”.

Según la especialista, lo más importante en relación a la prevención es detectar las señales a tiempo: “Hay que poder leer las pequeñas manifestaciones de angustia, los primeros dolores corporales y no esperar a que el malestar se manifieste como enfermedad”.

Esta angustia a la que Lajous aconseja estar atentos, es, según ella, “una respuesta sana y un aviso que da el cuerpo”. La psicóloga dice que el ritmo de vida actual hace que falte el tiempo para leer esas señales y que por eso las patologías se presenten cada vez como más graves.


 


Eel ritmo de vida actual hace que falte el tiempo para leer las señales del cuerpo y por eso las patologías se presenten cada vez como más graves.
    

“Otro punto central relacionado con las enfermedades modernas es la medicalización: todo se soluciona con una pastillita. Los chicos con déficit de atención o hiperquinesia son medicados, pero su angustia no es tratada. Como no hay tiempo para leer la singularidad, se medica”, reflexiona Lajous.


 


Otra razón para detener la marcha a tiempo, pensar si realmente existen pastillitas mágicas y estar atentos a las señales que da el cuerpo.

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