Mujeres y madres en el siglo XXI: cómo es el embarazo después de la cuarta década


  • Los tiempos cambiaron y la esta década de la vida, que en otras épocas era el fin de la etapa reproductiva de la mujer, hoy es un momento al que muchas llegan sin hijos y con ganas de tenerlos.
  • ¿Cuáles son las características propias del embarazo a esta edad?

Muchos paradigmas se vinieron abajo en estos primeros años del siglo XXI. Entre ellos, los vinculados a los tradicionales conceptos de juventud y vejez. Cada vez más, las generaciones se entrecruzan en una mezcla de gustos, deseos, aspiraciones y objetivos.
 
“El tradicional casamiento por conveniencia, a los 14 o 15 años, ha sido dejado de lado hace ya mucho tiempo por la mujer occidental.  Ahora, además de los largos noviazgos de la adolescencia y la juventud, hay convivencias, postergación de los casamientos y múltiples convivencias o casamientos que lleva a muchas mujeres a llegar a los cuarenta, un cumpleaños que tiempo atrás le ponía punto final a la etapa reproductiva, sin hijos y con deseos de tenerlos”, dice el doctor Edgardo Rolla, médico ginecólogo, especialista en medicina reproductiva, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Endometriosis y Director de Publicaciones del IFER.

El especialista, Coordinador del Programa de Salud Reproductiva de la Fundación Nicholson, brindará una conferencia sobre el embarazo después de los 40 años el 11 de junio a las 18.30, en el marco del Ciclo de Prevención de la Salud para la Familia.



El Ciclo -que es de entrada libre y gratuita y requiere la entrega de un alimento no perecedero para hogares necesitados de la zona-, se desarrollará en el Auditorio de la Fundación Diagnóstico Maipú, de Vicente López, y para consultas e inscripción se puede llamar al teléfono 4837-7770.


“El embarazo a los 40 es algo distinto –afirma Rolla-, y la mujer enfrenta nuevos problemas, cuestiones que no existen a los 20 o a los 30.  Pero, también ofrece nuevas opciones”.    

“El embarazo a los 40 es algo distinto –afirma Rolla-, y la mujer enfrenta nuevos problemas, cuestiones que no existen a los 20 o a los 30.  Pero, también ofrece nuevas opciones”.


En Babysitio, un portal de internet especializado en embarazo, parto y bebés, el equipo médico plantea que si bien se suele decir que la edad ideal para un embarazo se encuentra en el rango comprendido entre los 20 y 30 años, la verdad es que la edad ideal es aquella en la que la pareja está lo suficientemente madura como para tomar una decisión tan trascendente como la de tener un hijo.

“Los 40, representan una etapa de madurez orgánica y psíquica de la vida, en la que pueden manifestarse algunas condiciones patológicas como la hipertensión arterial, la diabetes, la hipercolesterolemia, las alteraciones de la función tiroidea (hipotiroidismo o hipertiroidismo) o inconvenientes para conservar un peso adecuado. Actualmente es posible utilizar tecnologías médicas que pueden ayudar a diagnosticar una afección o bien, prevenir su aparición antes de la gestación”, señalan los profesionales de Babysitio y explican que otras enfermedades que pueden tener mayor incidencia en un embarazo a esta edad son la hipertensión arterial, la preeclampsia (hipertensión inducida por el embarazo), diabetes gestacional, acorde con la historia natural de aparición de estos procesos, así como partos prematuros o recién nacidos de bajo peso.



En relación a la disminución de la fertilidad que se va dando a medido que aumenta la edad de la madre, los especialistas de Babysitio también hacen hincapié en el incremento de la incidencia de enfermedades genéticas, tanto en las primerizas como en las mujeres que ya han tenido hijos.


 


En la embarazada de 40 años pueden darse algunas condiciones patológicas y existen estudios especializados que, de ser necesarios, indica el obstetra.    

“Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas –dice el equipo médico del portal-. Una vida ordenada en todos sus aspectos, alimentación, actividad física, sueño y estabilidad emocional, sumado a la cooperación de la pareja son la mejor fórmula para un embarazo saludable a cualquier edad”.



Y en relación a los riesgos genéticos, el equipo propone conocerlos a través de un asesoramiento genético adecuado y mediante varias opciones de estudios, algunos de los cuales no tienen complicaciones y son conocidos como “no invasivos” como la ecografía, los marcadores bioquímicos o el triple test y otros cuya realización se asocia a un riesgo potencial de pérdida del embarazo llamados estudios invasivos (diagnósticos prenatales con riesgo) que son la amniocentesis y la biopsia coriónica. “La elección de tipo de estudio debe tomarse en conjunto después de una charla profunda con el obstetra elegido”, señalan los especialistas.

Dejá tu comentario