Susana Giménez es una diva indiscutida y como se la cree, tiene exigencias que suenan por demás insólitas.
Antes de ir a la peluquería de Miguelito Romano, Susana llamó al coiffeur y le pidió que como estaba baja la temperatura por favor le calentara la tintura y las cremas que iba a usar en su cabello.
Toda una extravagancia, ¿no?
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