Confesó su crimen porque pensó que moriría y lo salvaron

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El hombre estaba internado en grave estado, por lo que pensó que era su última oportunidad para redimirse.

Un hombre de Nashville, en Tennessee, Estados Unidos, confesó en su lecho de muerte haber asesinado a golpes una mujer en 1995. Pero los médicos lo salvaron, por lo que ahora expiará su culpa en la cárcel por al menos 50 años.

Preso por un delito reciente, James Washington había sido trasladado a un hospital de Tennessee tras sufrir un infarto y estaba al borde de la muerte. Ante la lúgubre perspectiva, el hombre sintió la necesidad de vaciar su alma para liberarse de las culpas del pasado y eligió a uno de los guardas de la cárcel, James Tomlinson, para hacer su descargo.

"Hizo un esfuerzo para incorporarse lo mejor que pudo y me dijo: 'Tengo algo que decirte. Tengo que sacarme algo de la conciencia y necesito que lo escuches. Maté a alguien, la maté a golpes'", relató Tomlinson en un juzgado de Nashville tras la confesión de Washington, ocurrida en 2009.

El juicio a Washington terminó esta semana y fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 51 años, informó el sitio WSMV. El hombre fue encontrado culpable del asesinado de Joyce Goodener, cuyo cadáver fue descubierto por la policía de Nashville el 5 de julio de 1995.

Goodener presentaba golpes, hematomas y heridas en el cuello consistentes con un puñal. Las pruebas de ADN fueron insuficientes para hallar al culpable en su momento, aunque Washington había sido considerado un sospechoso porque fue el último en ver con vida a la víctima.

Ahora, su inesperada confesión lo liberó espiritualmente, aunque pasará el resto de su vida en la cárcel por homicidio en primer grado. "No tenía fe en el sistema (judicial) hasta que me llamaron y me dijeron: 'Lo encontramos'", relató aliviada la hija de Goodener, Sonya Kimbrell.

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