El Oktoberfest, la célebre fiesta de la cerveza de Munich, cerró sus puertas este sábado después de tres semanas de intensa actividad. Casi seis millones de personas visitaron el evento y entre todos ellos bebieron 7,7 millones de litros de cerveza. Tanta gente y tanto alcohol no podía terminar de otra forma que con muchas anécdotas.
Según el sitioThe Huffington Post, 110 mil personas fueron detenidas intentando llevarse su jarra a casa y luego está todo lo que se perdió.
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