Descubrí cómo influye tu apellido en el éxito o fracaso de tu vida
- La letra inicial del apellido podría determinar el éxito o fracaso en la vida.
- Lo revela un estudio llevado a cabo en Inglaterra.
En un experimento on-line organizado por el diario inglés The Daily Telegraph y conducido por el psicólogo Richard Wiseman, de University of Hertfordshire, indagaron a los lectores para averiguar si el apellido que les tocó en suerte afectó sus vidas de algún modo.
Con una muestra de 15.000 participantes, los resultados indicaron que aquellas personas cuya letra inicial del apellido estaba más cercana al comienzo del alfabeto, eran significativamente más exitosas que aquellas que tenían una letra inicial cercana al final.
El “efecto apellido” fue especialmente pronunciado en lo concerniente a la profesión, sugiriendo que la discriminación alfabética sigue vigente en los espacios laborales. Llamativamente, el efecto también fue más notable en hombres que en mujeres. Esto podría deberse a que las mujeres cambian de apellido cuando se casan.
A partir de ahora y teniendo en cuenta las incidencias alfabéticas, las mujeres serán más cuidadosas a la hora de adoptar el apellido de su cónyuge. No sería extraño que usen el propio o adopten el de su marido según la conveniencia de tener un apellido alfa u omega.
Antecedentes del “efecto apellido”.
Estudios anteriores ya sugerían que la influencia del apellido en nuestras vidas era una posibilidad real.
Los economistas norteamericanos Liran Einav, de la Stanford University, y Leeat Yariv, de California Institute of Technology, Pasadena, analizaron los apellidos de académicos que trabajaban en departamentos de economía en universidades de Estados Unidos. Encontraron que aquellos con iniciales cercanas al comienzo del alfabeto, tenían más probabilidades de estar en los departamentos mejor calificados y llegar a ser miembros de The Econometric Society, e incluso llegar a ganar un Premio Nobel.
El hallazgo de esta “discriminación alfabética”, publicado oportunamente en The Journal of Economic Perspectives, fue atribuido a la clásica forma de enlistar a los autores de artículos académicos en las publicaciones. Como resultado, aquellos que figuraban al principio debido a la inicial de su apellido, eran considerados más prominentes en su campo que aquellos que estaban hacia el final.
¿Inicialomancia?
Otro estudio, más controvertido aún, es el que llevó a cabo Nicholas Christenfeld y sus colegas de la University of California, San Diego, en 1999. Sus resultados sugirieron que la composición de las iniciales de los nombres de las personas influía en el momento de sus muertes.
Los investigadores utilizaron una amplia base de datos computarizada de certificados de defunción. Identificaron y dividieron a las personas de acuerdo a sus iniciales y según formaran una palabra con sonido-positivo o connotaciones negativas. Por ejemplo, las iniciales A.C.E. (experto), H.U.G. (abrazo) y J.OY. (alegría), eran consideradas positivas; mientras que P.I.G. (cerdo), B.U.M. (holgazán) y D.I.E (morir), estaban en el orden de las negativas.
Tomando en cuenta variables de control como etnia, año de muerte y estatus económico, descubrieron que los hombres con iniciales positivas vivían, aproximadamente, cuatro años y medio más en promedio, y los que tenían iniciales negativas morían tres años antes.
En el caso de las mujeres, en principio los resultados revelaron tres años de vida extra para aquellas que tenían iniciales positivas y ausencia de efecto perjudicial para las de iniciales negativas. Un análisis más amplio, sugirió que aquellas con iniciales negativas eran especialmente más proclives a morir por causas psicológicas, tales como suicidio o accidentes auto-infligidos.
Existen otras tantas investigaciones que señalan una relación entre las iniciales, los nombres o apellidos y diversas tendencias. Pero, por el momento, no hay ningún estudio que avale estos resultados con nombres o apellidos latinos, por lo tanto, sigamos disfrutando de la vida más allá del destino que nos marquen estos.
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