¿El fin de un linaje? Muere el último pariente de Drácula

Mundo


  • Su historia es poco conocida. Ottomar Rodolphe Vlad Dracula, alemán de origen y rumano por elección, era pariente adoptivo del histórico Vlad Tepes, personaje que inspiró a Bram Stoker para crear al conde Drácula. El domingo falleció de un tumor cerebral.
  • No chupaba sangre ni metía miedo. Era panadero y vendía antigüedades. También organizaba fiestas sangrientas, pero en favor de la donación de sangre para la Cruz Roja.

El linaje adoptivo del Conde, ¿se terminó? Ottomar Rodolphe Vlad Dracula, príncipe de Kretzulesco murió el domingo pasado en Alemania. Un tumor cerebral colapsó los órganos vitales del último heredero del temido e histórico rumano Vlad Tepes, inspirador del Drácula de la literatura y el cine, creado por Bram Stoker.

Ottomar era alemán, tenía 67 años y no chupaba sangre. Fue panadero y luego se dedicó a la venta de antigüedades. En esos años jamás imaginó que se convertiría en familiar del hombre que fue inspiración para crear al conde de los colmillos filosos.

En 1990, cuenta el diario Clarín, lo adoptó la princesa rumana Ekaterina Olympia Kretzulesco. La anciana, cerca de los 100 años, no tenía descendientes directos y empezó a temer que moriría sin darle continuidad a la línea familiar de Tepes. Pero se topó con Ottomar, de quien decía "que tenía cara de rumano”.

En poco tiempo, el nuevo heredero del tremendo Vlad Tepes (Príncipe de Valaquia, también conocido como Vlad, el Empalador por haber empalado justamente a cientos de miles de enemigos) se sintió cómodo con su nueva vida y compró un castillo de 46 habitaciones en las afueras de Berlín.

Ottomar daba conciertos en el castillo, regenteaba un restaurante de comida medieval allí mismo y organizaba fiestas sangrientas en favor de la donación de sangre para la Cruz Roja. Su compromiso le valió un puesto de concejal en Brandeburgo. En 2002, tras un intento de expropiación de su castillo, creó su propia bandera y declaró la independencia.

El príncipe, consciente de los poderes que le confería su familia adoptiva, advertía en ese entonces: "Estoy dispuesto a verter hasta mi última gota de sangre por la emancipación". Pero perdió todo y cayó en la pobreza.

Ottomar falleció pero dejó una esposa y un pequeño niño. ¿Continuará…?

Dejá tu comentario