El telescopio Roman inicia su viaje y hay un argentino en la misión de la NASA
El ingeniero mendocino Lucas Paganini, ejecutivo de la NASA, acompaña los preparativos finales del telescopio que buscará desentrañar los misterios del universo.
Este domingo, la NASA lanza el telescopio espacial Nancy Grace Roman desde Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy. El observatorio viajará hasta una órbita ubicada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.
La misión tiene como propósito responder interrogantes fundamentales de la astronomía: la evolución del universo, el papel de la materia y la energía oscuras, y la diversidad de planetas más allá del Sistema Solar. Con una nitidez comparable a la del Hubble, pero con un campo visual mucho más extenso, Roman podrá estudiar grandes porciones del cielo con alto detalle.
Entre los profesionales que participaron en el desarrollo del telescopio se encuentra Lucas Paganini, ingeniero mendocino que trabaja como ejecutivo de programas en la agencia espacial. Su tarea consistió en coordinar recursos, plazos y evaluar riesgos durante la construcción del instrumento. Actualmente se encuentra en Cabo Cañaveral, acompañando los pasos finales antes del despegue.
Paganini explicó que, aunque un lanzamiento siempre implica riesgos, el telescopio superó años de pruebas para minimizarlos. Durante el despegue, estará en una sala de control de la NASA, atento a las comunicaciones y al estado de los sistemas. El momento más crítico, según comentó, ocurrirá aproximadamente una hora y ocho minutos después del lanzamiento, cuando se confirme que el telescopio generó su propia energía y funciona de manera autónoma.
El adelanto del lanzamiento en nueve meses, algo inusual en misiones de esta complejidad, se logró gracias a una planificación meticulosa, comunicación eficiente entre equipos y decisiones oportunas.
Entre las preguntas científicas que más le interesan, Paganini destacó la posibilidad de comprender si nuestro Sistema Solar es único o si existen sistemas similares en la galaxia. Aunque Roman no buscará vida de forma directa, ayudará a identificar planetas potencialmente habitables.
El telescopio posee un espejo de 2,4 metros y una cámara de 300 megapíxeles. Su misión principal durará cinco años, aunque podría extenderse hasta una década. Enviamos un total de 1,4 terabytes de datos por día, que estarán disponibles para toda la comunidad científica. Las primeras imágenes se publicarán a comienzos de 2027.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario