El Papa instó a gendarmes del Vaticano a erradicar el chisme
"El diablo trata de crear una guerra interna que no se hace con las armas, que conocemos, se hace con la lengua", indicó Francisco durante su homilía.
Una maldad que ha resumido el Papa: "Digo así, para todos, también para mí, para todos", porque "es una tentación que al diablo le gusta mucho: aquella contra la unidad, cuando las insidias van contra la unidad de que los que viven y trabajan en el Vaticano".
No es la primera vez que el papa alude a los chismorreos en el Vaticano.
El pasado miércoles, durante la tradicional audiencia en la plaza de San Pedro, el obispo de Roma afirmó: "Antes de chismorrear, un cristiano debe morderse la lengua, (...) le hará bien porque la lengua se hincha y no podrá hablar, ni chismorrear" al hablar, sentenció.
Por otro lado, el papa Bergoglio envió un mensaje al quinto Festival Franciscano que han comenzado en Rimini, norte de Italia.
El papa quiere de toda la Iglesia Católica "una cada vez mayor adhesión a la espiritualidad del pobre de Asís, icono viviente de Cristo Señor, y "generoso testimonio evangélico basado en el sincero amor fraterno".
En el texto, que fue enviado por el Secretario de Estado en funciones, Tarcisio Bertone, el papa expresó "cercanía por la iniciativa que intenta llevar el carisma franciscano a la plazas y a las gentes".
Además, el pontífice argentino pide que recen por él y por su ministerio.
El festival, que termina mañana, está dedicado al camino, una ocasión para recordar el recorrido de san Francisco por Romagna hace 800 años, pero también para hablar del viaje como metáfora de las condiciones existenciales de cada hombre y de cada mujer.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario