El Papa pidió a sacerdotes que sirvan a Cristo "en las villas"
Francisco encabezó una misa ante obispos en la catedral de San Sebastián, durante el sexto día de la JMJ. En tanto, instó a la clase dirigente de Brasil a apostar al "diálogo" para favorecer la "convivencia pacífica".
Agregó que muchos muchachos podrán sentirse un poco asustados ante esa invitación, pensando que ser misioneros significa abandonar su país, la familia y los amigos y recordó que su sueño era ir de misionero a Japón, pero que Dios le mostró que su misión estaba en su tierra.
"Ayudemos a los jóvenes a darse cuenta de que ser discípulos misioneros es una consecuencia de ser bautizados, es parte esencial del ser cristiano, y que el primer lugar donde se ha de evangelizar es la propia casa, el ambiente de estudio o de trabajo, la familia y los amigos", señaló.
Francisco pidió que no se escatimen esfuerzos en la formación de los jóvenes y que sean educados en la misión, es decir a salir a ponerse en marcha, como hizo Jesús con sus discípulos, que "no los mantuvo pegados a él como una gallina con sus polluelos, los envió".
"No podemos quedarnos enclaustrados en la parroquia, en nuestra comunidad, cuando tantas personas están esperando el Evangelio. No es un simple abrir la puerta para acoger, sino salir por ella para buscar y encontrar. Pensemos con decisión en la pastoral desde la periferia, comenzando por los que están más alejados, los que no suelen frecuentar la parroquia. También ellos están invitados a la mesa del Señor", aseguró.
Francisco denunció de nuevo la cultura de la exclusión, la "cultura del descarte" que se está abriendo en la sociedad actual, en la que no lugar, dijo, "para el anciano ni para el hijo no deseado y no hay tiempo para detenerse con aquel pobre a la vera del camino".
"A veces parece que, para algunos, las relaciones humanas estén reguladas por dos 'dogmas': la eficiencia y el pragmatismo. Queridos obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas, tengan el valor de ir contracorriente. El encuentro y la acogida de todos, la solidaridad y la fraternidad, son los elementos que hacen nuestra civilización verdaderamente humana", destacó.
Tras la misa, Francisco se reunirá en el Teatro Municipal de Río de Janeiro con la clase dirigente de Brasil.
Por otra parte, los obispos locales lo elogiaron por haber presidido la comisión que redactó el documento de Aparecida, uno de los principales textos del catolicismo durante el papado de Benedicto XVI.
El sumo pontífice fue recibido con abrazos, aplausos y saludado por las máximas autoridades de la iglesia brasileña, a quienes obsequió un caliz.
El Papa llegó a la catedral 15 minutos antes de las 9, el horario en el que inició la misa en la que se espera que pronuncie una homilía.
En tanto, Francisco instó la clase dirigente de Brasil a apostar al "diálogo" para favorecer la "convivencia pacífica" entre los ciudadanos.
Al cerrar otra presentación en la Jornada Mundial de la Juventud en un teatro de Río, llamó a apoyar "a la cultura del diálogo y del encuentro", sino, dijo "todos perdemos".
Temas
Las Más Leídas




Dejá tu comentario