El Papa volvió a insistir en que no visitar a los ancianos es pecado mortal
El papa Francisco advirtió nuevamente que hoy "los ancianos están abandonados", que las familias que pasan mucho tiempo sin visitarlos incurren en "pecado mortal", y recordó que en una sociedad donde no hay "honor para los ancianos" no tendrá "futuro para los jóvenes".
Por ello le construyó una mesa en la cocina donde el anciano comía solo.
"Pocos días después llegó a casa y encontró a su hijo pequeño jugando con madera en el suelo. Al preguntarle qué hacía éste respondió que una mesa para cuando él fuera anciano. Los niños tienen más conciencia que nosotros", explicó.
Apuntó que, gracias a los avances de la medicina, "la vida del hombre se ha alargado pero el corazón no ha crecido" ante la realidad de los ancianos.
En este sentido volvió a emplear su predicado concepto de la "cultura del descarte" y denunció que en la sociedad actual "a los ancianos se les deshecha" y que muchos de ellos "viven con angustia esta situación de abandono".
"Los ancianos son hombres y mujeres, padres y madres, que han estado antes que nosotros sobre nuestro camino, en nuestra misma casa, en nuestra cotidiana batalla por una buen vida. Hombres y mujeres de los que hemos recibido mucho", señaló.
Y añadió: "El anciano no es un ser ajeno, el anciano somos nosotros. Dentro de mucho o poco (tiempo), es inevitable. Si no aprendemos a tratar bien a los ancianos, así nos tratarán a nosotros".
Jorge Bergoglio subrayó que una sociedad "sin proximidad es una sociedad perversa" y la Iglesia, "fiel a la palabra de Dios", no puede tolerarlo.
Temas
Las Más Leídas





Dejá tu comentario