El Sumo Pontífice y el papa emérito se fundieron en un abrazo y se dirigieron a la capilla para rezar juntos en el mismo banco, en un hecho inédito para la Iglesia Católica.
El papa Francisco y el papa emérito Benedicto XVI se fundieron este sábado en un abrazo en el encuentro que mantuvieron en la residencia de Castel Gandolfo y rezaron juntos durante ese acontecimiento histórico.
Tras saludarse en el helipuerto, de la residencia pontificia y ya en la residencia papal, Francisco y Benedicto XVI se dirigieron a la capilla para rezar, en un hecho inédito e histírico para la Iglesia Católica.
Benedicto XVI le cedió el puesto de honor a Francisco y este lo rechazó, en un gesto de honor, diciéndole: "somos hermanos", tras lo cual los dos juntos rezaron de rodillas en el mismo banco.
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