Argentina pide diálogo directo con Reino Unido por las Islas Malvinas
La embajadora argentina en tierra inglesa, Alicia Castro, dijo que es la vía para solucionar la "controversia". Volvió a rechazar la militarización de las Islas.
La embajadora también se refirió a la militarización de las islas, situación que es rechazada "no sólo por el Estado argentino, sino por los países de América latina y el Caribe" y que Roberts niega en su entrevista del 7 de mayo aduciendo que "el despliegue militar es el mínimo que se requiere para defender a las islas contra cualquier posible actividad de la Argentina".
Castro se preguntó si "1.500 ó 2.000 efectivos se considera un número mínimo", teniendo en cuenta que es la cantidad de efectivos militares británicos que están hoy apostados en las islas, para una población que apenas alcanza los 2.841 habitantes.
Agregó que el despliegue militar de Gran Bretaña en las Malvinas se completa con "un escuadrón de aviones de combate de última generación, helicópteros, un destructor misilístico, un submarino nuclear con capacidad de llevar armas nucleares, buques patrulleros y de apoyo, misiles basados en tierra y equipos de vigilancia sofisticado" y volvió a preguntarse si este despliegue no es "belicista".
"Sabemos, como sabe el Reino Unido y el mundo entero, que Argentina nunca volverá a la guerra por las islas Malvinas. Que reclamamos diálogo, y la resolución de la controversia por vías
pacíficas y diplomáticas", consignó la embajadora argentina.
Alicia Castro también dejó en claro a Roberts que "le ha faltado el respeto a la Argentina" al afirmar que "el Gobierno tiene acciones lamentables e indignas de un Estado democrático moderno" y proclamar que "debiera portarse bien".
"Habla como si fuéramos súbditos del imperio británico. Es la misma sensación que tuve cuando estuve reunida en el Foreign Office con Roberts en su anterior posición como Director de Territorios de Ultramar", aseveró la diplomática.
Castro también rechazó la idea expresada por Roberts respecto a la existencia de "un gran resentimiento" entre los habitantes de Malvinas, porque sienten que "el gobierno argentino hace bullying contra ellos".
"Bullying es una expresión que se refiere al acoso y al maltrato. El gobierno británico invadió nuestras islas en 1833 y expulsó por la fuerza a las autoridades argentinas", dijo, mientras se preguntaba quién es el que hace bullying.
Castro recordó que, además de reconocer la existencia de una controversia entre Argentina y el Reino Unido por Malvinas, la ONU emitió "41 resoluciones que urgen a ambas partes a negociar", y que "mientras Argentina reclama diálogo, el Reino Unido se niega".
Castro también apuntó a la "abierta violación de las resoluciones" de la ONU por parte de Gran Bretaña al denunciar "la explotación ilegal" de los recursos naturales, a través de la pesca y la exploración de las reservas de hidrocarburos".
En tanto, "la Argentina conserva una actitud pacífica y de colaboración al permitir que se realicen vuelos y comunicaciones directas con el continente".
Incluso, precisó, Argentina "ha ofrecido vuelos directos que los isleños rechazaron, ofrece servicios de salud y universidad pública y gratuita a todos los habitantes de las Islas. Así como también, les ofrece respeto por su ciudadanía británica, por su identidad y sus costumbres".
"Estoy segura que los habitantes de las islas tendrían una vida mucho mejor si Argentina ejerciera la soberanía. Para empezar, no tendrían un gobernador colonial designado por el Reino Unido, elegirían a su propio gobierno como cualquier provincia argentina y podrían explotar los recursos", enfatizó.
"Los habitantes de las islas Malvinas son británicos, pero el territorio en que habitan no lo es. Si Argentina ejerciera la soberanía podrían seguir siéndolo y gozarían de las mismas oportunidades, respeto y amistad que tienen los 70 mil galeses que viven en la Patagonia y los 250 mil descendientes de británicos que viven en Argentina Continental", remató.
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