La Casa Real holandesa, por la cual Máxima Zorreguieta accederá al trono, una dinastía noble de origen germano-neerlandés y más tarde francés.
Desde el anuncio de la abdicación de la reina Beatriz a favor de su hijo Guillermo, se supo que el mando de la Casa de Orange-Nassau volverá a manos de un hombre, como en sus orígenes.
La Casa de Orange-Nassau es una dinastía noble de origen germano-neerlandés y más tarde francés. Durante la Guerra de Sucesión Holandesa los orangistas reclamaron para Guillermo, el Jefe de la Casa, el título de monarca de los Países Bajos. Tras la guerra, se los desposeyó de toda nobleza en los dominios de los Bonaparte. En 1887, con la ascensión de Napoleón Víctor el Clemente, se les devolvió el título de príncipes de Orange, el de Grandes Duques de Luxemburgo les sería devuelto hasta 1899, por Roland I de Holanda.
Hoy día forman parte de la línea de sucesión al trono holandés, y siguen reclamando el título de Reyes del país.
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Por la ley sálica del Gran Ducado de Luxemburgo, el título, mientras aún era solo pretendido, Guillermo III heredó las pretensiones del título de Gran Duque a su hijo Adolfo y el título de Duquesa a Guillermina. El título de Copríncipes de Orange es compartido entre ambas líneas.
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El monarca en el sistema de gobierno holandés es, además, el jefe de Estado, aunque sus poderes son limitados y compartidos con el Parlamento, principal poder político del país, según un informe del Instituto Neerlandés para la Democracia Multipartidaria (Nimd).
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El Nimd es una organización fundada en el año 2000 por siete partidos holandeses que trabaja actualmente con más de 150 partidos políticos de 17 países del mundo para mejorar los sistemas políticos en las democracias jóvenes.
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