Los reyes culminaron los festejos oficiales
Guillermo y Máxima navegaron el río Ij y se despidieron con un recital del DJ Armin Van Buure, con el que puso un primer punto final a la coronación. Luego, brindó un concierto el violinista André Rieu y una lírica australiana generó emoción cuando cantó "No llores por mi Argentina".
Mientras escuchaba los compases de esa música, se pudo ver a Máxima Zorreguieta siguiendo el ritmo, muy relaja, alegre y exhibiendo la amplia sonrisa con la que desde hace más de una década consquistó a los holandeses.
La princesa Catalina Amalia, la heredera al trono de 9 años, y sus hermanas Alexia y Ariane, añadieron una capa beige a sus vestidos azules, obra del modista belga Edouard Vermeulen.
Cerraron los festejos oficiales, junto al primer ministro, Mark Rutte, y con un escuadrón de las fuerzas aéreas que surcaron el cielo de Amsterdam, formando la bandera holandesa, y con una cena para sus invitados, entre los que estaban los príncipes de Asturias.
Tras ello, un imponente show musical en la tarde noche holandesa puso el broche al día en que se produjo el relevo generacional en la dinastía de los Orange, tuvo un tono marcadamente popular y de cercanía al pueblo, después de las celebraciones que la pareja real tuvo con altos dignatarios holandeses e internacionales, y los herederos de 18 casas reinantes del mundo.
Muchos de los habitantes de los Países Bajos siguieron el paseo fluvial de su familia real desde las orillas del río, así como desde algunos barcos antiguos.
En las calles de Amsterdam miles de holandeses, de todas las edades y rincones del país, siguieron festejando la investidura de Guillermo Alejandro, de 46 años, y a Máxima, de 41, la pareja real más joven entre las monarquías europeas.
"Es un momento especial, la nueva generación traerá modernidad a la monarquía y Máxima influirá desde la retagurdia la labor de su esposo", dijeron a la agencia EFE Silvia y Richard, una pareja que se desplazó desde el este del país para la ocasión.
Los festejos se prolongaron hasta bien entrada la noche de Holanda y concluyeron con el llamado "baile del rey", un evento popular al que acudieron entre 50.000 y 70.000 personas y que cerró dos días dedicados a los Orange y que le costarom al contribuyente holandés unos 11,5 millones de euros.
La cadena de televisión pública Nos retransmitió los eventos en directo, que constituyeron su única programación del día.
La ceremonia oficial de investidura
El rey Guillermo-Alejandro de Orange juró este martes su cargo antes de ser investido como monarca de los Países Bajos en una ceremonia celebrada en la Nieuwe Kerk (Nueva Iglesia) de Amsterdam.
"Juro que defenderé y guardaré siempre con todas mis fuerzas la independencia y la integridad del territorio del Reino", dijo el nuevo rey ante los Estados Generales (parlamento) y el resto de las autoridades del país, incluido el actual primer ministro de Holanda, el liberal Mark Rutte.
Más tarde habló de su esposa, la argentina Máxima Zorreguieta. "Ella es una holandesa más, ahora. Ella abrazó nuestro país. Ella está preparada para ponerse a servicio de nuestro reino y de mí como rey", dijo el rey.
A la jura asistieron los miembros de los Estados Generales, el consejo de ministros, el consejo de Estado y los gobernadores y primeros ministros de Aruba, Curaçao y Sint Maarten, que en estos momentos juran o prometen su fidelidad a la Constitución. También estuvo presente en representación de la Argentina el vicepresidente Amado Boudou y la presidente provisional del Senado, Beatriz Rojkés.
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