Para los padres de los estudiantes, no hay "ni Navidad ni Año Nuevo"
Familiares de los 43 alumnos desaparecidos en México se congregaron frente a la casa de gobierno para reclamar la aparición con vida de sus hijos.
Consultado sobre si habían tenido algún acercamiento con alguna autoridad en Los Pinos, replicó que por el contrario "hay un reforzamiento de granaderos para no dejarnos pasar".
"Se les olvida a Peña Nieto y a (el secretario de Gobernación, Miguel Ángel) Osorio Chong que nuestro movimiento es pacífico. No cometimos ningún delito, simplemente estamos exigiendo un derecho a la seguridad y un respeto al derecho a la vida, y ellos están violando la Constitución por no querer darnos paso a Los Pinos. Es un lugar que es del pueblo y público", declaró.
Asimismo, aseguró que no tuvieron contacto con otras autoridades federales. "Por eso gritamos al aire libre que tenemos un presidente insensible, inhumano ante el dolor de los padres de familia", agregó.
Aseguró que los padres no pierden la esperanza de encontrar a los jóvenes con vida y que por eso siguen insistiendo en sus manifestaciones, y adelantó que el 26 de diciembre habrá una marcha nacional en apoyo a su lucha.
Los participantes del mitin gritaban consignas como "Ni el viento ni la lluvia detendrán esta lucha" y la que ya es lema de este movimiento: "¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!".
Los padres difundieron a través de las redes sociales un video en que llamaron a la comunidad internacional a no olvidarse de sus hijos y a presionar al Gobierno mexicano para que dé respuestas luego de tres meses de incertidumbre.
Los 43 estudiantes desaparecieron la noche del 26 de septiembre tras varios ataques a tiros perpetrados por policías municipales a las órdenes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, en los que además murieron seis personas y otras 25 resultaron heridas.
Según la investigación oficial, los jóvenes fueron detenidos por los policías y entregados al cártel Guerreros Unidos, que presuntamente los asesinó e incineró sus restos en un basurero de un municipio vecino a Iguala.
Los familiares no creen esta versión pese a que un laboratorio de Austria identificó a uno de los 43 estudiantes, Alexander Mora Venancio, gracias a una prueba de ADN practicada a restos óseos recuperados en el basurero.
El equipo de forenses de la Universidad de Medicina de Innsbruck advirtió hoy que no puede calcular cuánto tiempo se necesitará para identificar a más víctimas debido al mal estado de los restos humanos.
"Las probabilidades (de éxito) no se pueden cuantificar, pero en general son escasas porque las muestras son difíciles de analizar", explicó Walther Parson, el biólogo molecular forense que encabeza la investigación.
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