Vivir en un aeropuerto: otros casos como el del topo de la CIA
Desde el hombre que inspiró el personaje de Tom Hanks en "La Terminal" hasta una familia entera iraní refugiada en el aeropuerto de Moscú.
Edward Snowden, el ex técnico de la CIA que es buscado por el gobierno de Estados Unidos por haber filtrado información confidencial donde se reveló que el Estado espiaba a millones de usuarios de Apple, Google y Yahoo! entre otros, es un pasajero en tránsito y vive, por el momento, en el aeropuerto de Moscú.
Si bien no suele haber tantos casos como el del informante, no es el primero y hay varios muy famosos.
El más conocido es el de Mehran Karimi Nasseri, quien estuvo nada menos que 18 años en el aeropuerto de París y que inspiró la película "La Terminal", protagonizada por Tom Hanks. Karimi Nasseri fue un refugiado iraní que estuvo 18 años en la zona de salidas de la Terminal 1 del Aeropuerto de París-Charles de Gaulle entre 1988 y el 2006. Este caso marcó un precedente ya que nadie en la historia vivió más tiempo debajo del techo de un aeropuerto.
Todo se debió a que el hombre fue expulsado de su país en los '70 por protestar contra el Sah de Irán. Si bien recibió de la Comisión de la ONU el estado de refugiado que le permitía ingresar a la mayoría de los estados europeos perdió los documentos y las autoridades aeroportuarias no le permitieron entrar al país ni embarcar en ningún avión.
Por este motivo estuvo en el Charles de Gaulle hasta que, en el 2006, fue hospitalizado en París hasta el 2008. Según fuentes viajó a Italia donde vivió hasta el 2010 y, desde ese momento, se desconoce su paradero.
Otro de los casos más importantes fue el de Rene Becker, quien estuvo cuatro años en el aeropuerto de Palma de Mallorca. Becker es un arquitecto alemán de Mainz quien se fue de la ciudad en 2007 cuando se enteró que su mujer había estado con otro hombre. Cuando llegó Mallorca, como no tenía donde ir, se quedó en el aeropuerto.
La policía lo dejaba ducharse a la mañana en la comisaría y ganaba dinero haciendo trabajos ocasionales en el aeropuerto para poder comprarse comida. Según declaró, el hombre era feliz. En 2011 decidió dejar su hogar y volvió a Alemania.
Zahra Kamalfar es otra refugiada iraní que pasó diez meses en el aeropuerto de moscovita de Sheremétievo con la particularidad de que se fue de su país con sus hijos, Davood y Ana, después que ejecutaran a su esposo.
De Rusia se fueron a Alemania, donde tenían la intención de pedir asilo político en Canadá, pero las autoridades del aeropuerto las devolvieron a Rusia, donde se quedaron diez meses hasta que el país del norte de América les dio el asilo requerido.
El japonés de 46 años Hiroshi Nohara estuvo cuatro meses en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México en 2008 y se negó a explicar los motivos, ya que no tenía ningún tipo de inconveniente con la documentación.
Según comentaron trabajadores del aeropuerto, quienes le daban comida, se trataba de una persona muy agradable y tranquila que, gracias a la fama de su historia, se había convertido en una especie de celebridad a quien le pedían autógrafos y fotografías.
Masaaki Tanaka, de 44 años, estuvo un mes en el aeropuerto de Taiwán ya que quedó atrapado en 2011 después de quedarse sin dinero. Su visa expiró y se tuvo que quedar en el lugar.
Por la falta de dinero comía lo que daban gratis en el lugar (wasabi y salsa de soja) y se salvó gracias a la conexión WiFi del aeropuerto y su computadora, ya que a través de ella escribió un blog que tuvo una gran fama y muchas personas de todo el mundo le donaron dinero para que puediera volver a su hogar.
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