Un pasajero intentó secuestrar un avión turco para ir a Sochi
En esa ciudad comenzaron hoy los Juegos Olímpicos de Invierno. El hombre, al parecer alcoholizado, quiso entrar a la cabina del piloto para desviar el vuelo.
Habib Soluk, subsecretario del Ministerio de Transportes turco, confirmo a la emisora NTV que se trataba de un claro intento de secuestro aéreo, informó la agencia Efe.
"El pasajero gritó 'Tengo una bomba' y pretendió que el avión se dirigiera a Sochi para aterrizar allí, en lugar de continuar a Estambul, pero no le abrieron las puertas de la cabina", dijo Soluk.
Escoltado por los cazas turcos, el aparato continuó el vuelo y aterrizó sin problemas, a las 16.04 GMT, en su destino previsto, pero fue dirigido a un área apartada, normalmente reservada para tareas de deshielo de los aviones.
Un importante número de fuerzas de seguridad y equipos de bomberos se trasladaron a la zona y las autoridades del aeropuerto, utilizado tanto para vuelos nacionales como internacionales de compañías low-cost, elevaron al máximo nivel la alerta de seguridad.
Los vuelos se interrumpieron durante tres horas, pero volvieron a reanudarse con normalidad a las 19.00 GMT, según el diario Hürriyet.
Tras algo menos de una hora, en las que el avión permanecía bajo observación de los equipos turcos de seguridad, y con las puertas cerradas, el piloto emitió una señal de que todos "estaban bien".
Finalmente, unidades especiales de las fuerzas de seguridad turcas accedieron al avión, donde se les entregó el frustrado pirata, aparentemente sin que mediara violencia.
Según la emisora NTV, fueron los propios pasajeros y azafatas del avión que habían conseguido neutralizar al secuestrador, y unos vídeos aparentemente filmados con móviles dentro del avión, tras el aterrizaje, muestran a los pasajeros en calma.
Los agentes trasladaron al supuesto secuestrador a las dependencias de seguridad para proceder a un interrogatorio, al tiempo que otros equipos siguieron trabajando en el aparato para detectar riesgos de seguridad.
Según la agencia Anadolu, que cita fuentes de los servicios secretos de Ucrania, el frustrado pirata tiene 45 años, y no llevaba ni una bomba ni otras armas, aunque sigue la incógnita sobre sus motivos de querer desviar el avión a la sede de los Juegos Olímpicos de invierno, que se inauguraron hoy.
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