Nos guste o no, cada uno es responsable de sus actos, dichos y acciones... ¿no?
*Siempre intentamos echar culpas cuando las cosas nos salen mal.
*Sin embargo, a veces nos equivocamos, metemos la pata.
*Es que tomar decisiones no es fácil. Y menos cuando se trata de "los otros".
Pablo Salvino
Pero tomando a cada individuo como si fuera un país, podemos decir que somos enteramente responsables de las decisiones que nos hacen sufrir (también de las que nos hacen disfrutar, pero de esas no nos quejamos). Está todo en el mismo envase, el que decide y el que sufre. Es el “yo” de cada individuo.
No es fácil gobernar bien. No es para cualquiera. Si a veces me resulta difícil tomar decisiones que no me perjudiquen (llámese alcohol, cigarrillo, juego compulsivo, manías, fobias, estrés o el zapato que me aprieta), cuánto más difícil será tomar decisiones que involucran a diferentes personas, de diferentes sectores, con diferentes necesidades y que todos resulten satisfechos.
No puedo derrocarme. No hay paredón para mi. Estoy condenado a soportarme. La reelección es continua, no hay lista opositora, así que más me vale gobernarme bien, porque si me revoluciono, acá adentro no va a quedar nadie en pie.
Las Más Leídas
Dejá tu comentario