Hay que hacer una revaluación de YPF

El diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) expone sus razones por las cuales objetó la valuación de YPF realizada por el Tribunal de Tasación en el marco de la expropiación del 51% de las acciones que estaban en manos de Repsol.

Opinión de Miguel Giubergia (*)

Daría la impresión que, con esta oferta y la aceptación de Repsol de retirar la demanda por expropiación, las cuentas quedan saldadas para ambas partes, pero en el medio están los contribuyentes que deberán poner plata de su bolsillo hasta el 2033, para pagar un acuerdo poco claro, con reglas menos claras todavía.

¿Qué estamos comprando? ¿Cuál es el negocio de primero expropiar y después salir a hacer un acuerdo amistoso por un precio de mercado cuando la empresa cambió radicalmente? ¿Quién responde por los pasivos ambientales, el vaciamiento y la desinversión de todos estos años? ¿Las provincias petroleras, serán socias en las ganancias o sólo en las pérdidas? ¿Las harán cargo de los pasivos ambientales? ¿Como se hará operativa la transferencia de regalías?.

YPF se "argentinizó" en 2008, a través de un acuerdo con el empresario Eskenazi, quien se hizo accionista de YPF sin antecedentes en materia petrolera, sin poner un sólo peso de su bolsillo y, aún así, fue designado gerente general de la compañía, todo bajo el eufemismo de experiencia en mercados controlados.

Fue una argentinización para pocos esa operación, más aún, la actual expropiación de acciones no fue a prorrata de los accionistas – como hubiera correspondido- sino que toda la operación se hizo sobre las tenencias de Repsol. La repartición de los dividendos en estos términos significó que, desde 2008 en adelante, la empresa Repsol-YPF se endeudó pero no exactamente para crecer.

Pero, mirando hacia adelante, especialmente desde la expropiación y qué ha sucedido con la gestión, vemos que más allá de las grandes expectativas que presentara el presidente de la compañía, la producción aumentó marginalmente y que, en conjunto, la producción de gas y petróleo, pasó de 178 millones de barriles equivalentes, a 180 millones.

El plan estratégico sostenía que para 2013 la producción iba a incrementarse en 5 millones de barriles equivalentes, es decir que se logró menos de la mitad de lo propuesto. Lo que nos preocupa es la política financiera que está adoptando en la empresa porque el rubro préstamos del balance pasó de 4.435 millones de pesos al cierre de 2011, a 23.076 millones de pesos al cierre de 2013.

Un punto que sobresale a la vista de cualquier observador es la valuación que ha realizado el Tribunal de Tasaciones de la Nación, sobre la empresa, tal como viene argumentando el oficialismo, se estima una valuación superior a lo que es el Patrimonio Neto, pero llamativamente, hay un rubro que se subvalúa respecto a la información del Balance. En las previsiones por todo concepto, el Tribunal indica que en el caso de los medioambientales, se toma como válido lo que dicen los estados contables al 31 de marzo de 2012 que sumaban aproximadamente 240 millones de dólares y el último balance de la empresa presentó 260 millones de dólares. Las previsiones por abandono de pozos pasó de 1.310 millones de dólares en el momento de la expropiación, y actualmente esa cifra trepa a 2.073 millones de dólares.

Sólo por estos conceptos, el valor de la empresa está inflado en 800 millones de dólares y si vemos el total de las previsiones, las mismas se han incrementado aproximadamente 1.100 millones de dólares con posterioridad a la expropiación.

Esto es un argumento más que válido para proceder a una revaluación de la empresa por parte del Tribunal de Tasación de la Nación por la cual tome en cuenta no sólo lo informado por la nefasta gestión de Repsol, sino a la luz de las correcciones que se van realizando bajo la nueva administración.

(*) Miguel Giubergia es diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) en representación de la provincia de Jujuy
fuente: www.miguelgiubergia.com.ar

Temas

Dejá tu comentario