Las PASO resultaron mejor que el dedo
El economista analiza las razones detrás de la derrota del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires el pasado 11 de agosto en las PASO. A diferencia de 2009, esta vez los motivos no son económicos sino políticos sostiene.
Por otra parte, al utilizar la práctica del dedo verticalista, el FPV tuvo una pérdida adicional. Tal vez si le hubiese garantizado a Darío Giustozzi o a otros dirigentes, internas abiertas justas y sin trampas, compartiendo las juntas electorales por lista, estos dirigentes no hubiesen abandonado el Frente. Era una manera de resolver las contradicciones secundarias en su seno y evitar la ruptura de cara al futuro. Pero se optó por una metodología contraria que casi termina expulsando al propio Daniel Scioli, recuperado a las apuradas luego de haberlo limado en los últimos años.
Es sabido que el gobernador tiene unos métodos y una ideología distinta a La Cámpora o a otros kirchneristas de paladar negro: pero al FPV le falta aún resolver si esa es una contradicción secundaria o prefiere romper todo antes de usar las PASO para ver cuántos votos tiene cada uno.
En consecuencia, a diferencia de 2009, esta vez no es la economía la que explica la magra cosecha del oficialismo en la última elección, si no la mera política. El no saber resolver las contradicciones en el seno de su propia fuerza convirtiéndose en un permanente expulsor de dirigentes.
De todos modos, no le fue mucho mejor al PRO, con apenas un 30% en el único distrito que gobierna, o a la UCR a nivel nacional que peca de los mismos errores metodológicos del kirchnerismo.
No obstante; como la historia no termina; quizás las PASO empiecen a utilizarse más asiduamente para lo que fueron creadas: un mecanismo democrático para resolver las internas partidarias sin necesidad de originar tantas fragmentaciones en el seno de las grandes fuerzas políticas nacionales.
(*) Daniel Rodríguez Paz es Licenciado en Economía y Master en Administración Pública por la Universidad de Buenos Aires
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