Los factores determinantes en la campaña bonaerense

El director de la consultora Aresco aporta datos sobre la disputa en la provincia de Buenos Aires de cara a las PASO y analiza las claves que podría alterar la correlación de fuerzas entre los dos principales candidatos.

Escribe Juan Manuel Aurelio (*)

El escenario en la provincia de Buenos Aires anticipa un alto nivel de disputa principalmente entre el Gobierno Nacional –con su candidato Martín Insaurralde- y el Frente Renovador que encabeza Sergio Massa. Lo que va a determinar las posibilidades de cada uno en esa contienda, que por ahora muestra por encima al intendente de Tigre –con datos de la anterior semana que lo colocan con una intención de voto del orden del 36% por sobre el 30% que cosecha Insaurralde-, va a ser el desarrollo de la campaña en una serie de factores.

El primero es que Insaurralde por ahora es un candidato que si bien crece exponencialmente en términos de imagen, todavía adolece de un importante nivel de desconocimiento entre la  población de la Provincia. A esto se le suma una imagen difusa, con gente que lo conoce de nombre pero que todavía no puede decir si lo evalúa positivamente o no. Estos factores se han ido modificando con su ingreso de lleno en la campaña, pero aún tiene un margen interesante para abordar.  

No solamente tiene que trabajar en términos de imagen para llegar a ese 30% de población que aún no lo conoce –como dato positivo para sus aspiraciones se puede destacar que hace tan solo 10 días esta cifra llegaba al 45%-, sino también en forjar al máximo el nivel de asociación con su figura y la pertenencia al Gobierno Nacional.

Otro elemento es que Sergio Massa hace muy poco decidió presentarse como alternativa y enfrentar al Frente Para la Victoria lo que para algunos segmentos aún no es claro ni se ha plasmado. La mayor parte del electorado está sub informado y no conoce los detalles que maneja el mundo de la política o los periodistas. Existe al día de hoy un nivel de confusión importante en la población, que lleva a que un 20% de los bonaerenses aún crea que Massa es el candidato del FPV. Habrá que ver si, una vez que el electorado se haya informado, la buena imagen y la evaluación favorable que tienen de él como Intendente los bonaerenses, alcanzan para que ese 20% mantenga su apoyo hacia él u opte por Insaurralde.

El intendente de Tigre, por su parte, se sostiene sobre una muy buena imagen y tracciona electorado de todos los segmentos –incluso del FPV-, pero tiene un comportamiento y posicionamiento ambiguo respecto del Gobierno nacional, porque lo apoyan tanto sectores que respaldan a la presidente Cristina Fernández como sectores que se oponen al Gobierno. Cabe destacar, que lo apoyan en mayor medida quienes se reconocen como opositores, pero también son aquellos opositores que ocupan un lugar cercano a su propio andar y forma de pensar, ligado al peronismo y no a uno de origen radical, que se inclinaría por Margarita Stolbizer.

Otro factor importante en esta contienda es el que juega el gobernador de la Provincia, Daniel Scioli. Con una evaluación favorable de su gestión por encima del 60%, y sólo el 35% de rechazo, su participación en la campaña puede ser decisiva en algunos distritos y está siendo clarificadora para los sectores del FPV que tenían duda respecto de que lugar iba a ocupar en la elección. De este modo se ha reafirmado la pertenencia de Scioli a este espacio.

Son todos estos elementos que habrá que seguir en el tiempo para ver su evolución. Estas dos fuerzas se posicionan como las más atrayentes para el voto pero no son las únicas de relativa fuerza en el escenario.

Los otros participantes de peso Francisco De Narváez y Margarita Stolbizer, cercanos al 14% de intención de voto, captan sectores de la sociedad que crecen en determinadas zonas geográficas: Stolbizer se hace fuerte en localidades intermedias y pequeñas (hasta 50 mil electores) del interior de la Provincia –que representan el 30% del electorado- y en aquellas donde las intendencias son de tradición radical o existe la disputa histórica peronismo-radicalismo.

También De Narváez se posiciona bien al interior de la provincia y especialmente en las grandes ciudades. Ambos han sabido ganar, uno en 2007 y el otro en 2009, en zonas como Mar del Plata o Bahía Blanca que ya tienen un electorado opositor consolidado. El resto de las fuerzas están muy relegadas electoralmente y en su conjunto pueden sumar un paquete de votos, pero ninguna se destaca.

En suma, para comprender qué ocurrirá con esta elección habrá que atender a dos factores: el conocimiento que logre Insaurralde en la campaña y su identificación con el Gobierno nacional  de modo de fidelizar ese electorado con mayor intensidad, y la capacidad que tenga Massa de atraer y aglutinar al voto opositor por una parte y de retener su electorado FPV por el otro.

(*) Juan Manuel Aurelio es director de la consultora Aresco.

Temas

Dejá tu comentario