Pelea con dos hermanos, los mata y lo encuentran escondido adentro de una cisterna de agua
* El joven se había escondido en ese lugar por recomendación de su madre.
* Lo encontraron herido, casi tapado de agua y "con mucho frío".
Un joven mató a dos hermanos durante una pelea en la ciudad de Formosa y escapó hacia su casa para esconderse, pero la Policía demoró casi dos horas en encontrarlo porque el homicida estaba oculto dentro de un tanque cisterna, herido y casi tapado por el agua.
El hecho ocurrió esta madrugada cuando los hermanos Edgar (26) y Federico Ibarra (18) se encontraban con amigos en un bar del barrio Juan Domingo Perón y, de repente, apareció otro joven,
comenzaron a discutir y terminaron peleándose con armas blancas.
En base a los testimonios, los investigadores pudieron establecer que "primero, uno de los muchachos cayó herido de gravedad al piso" y cuando su hermano salió a socorrerlo, el agresor también lo acuchilló y le provocó heridas punzo cortantes.
Ambos jóvenes fueron trasladados por sus amigos hasta una sala de primeros auxilios, pero llegaron sin vida.
En tanto, una comisión de investigadores policiales se dirigió hacia la casa del acusado, Cristian Amarilla (20), que vive en el mismo barrio, y con autorización del juez de turno revisaron la vivienda por todos los rincones, sin poder hallarlo.
Cuando la comitiva estaba a punto de regresar a la comisaría, luego de casi dos horas de búsqueda, les llamó la atención una cama con muñecos de peluche que estaba en una habitación y debajo de la cual hallaron una cisterna sobre el nivel del piso.
Entonces, uno de los efectivos decidió levantar la tapa de la cisterna y descubrieron allí al agresor "herido en una pierna y con mucho frío", ya que durante la madrugada la temperatura rondaba los 6 grados, precisó una de las fuentes.
Al parecer, cuando Amarilla llegó a su casa y le dijo a su madre que había matado a los hermanos Ibarra, a la mujer se le ocurrió que su hijo se escondiera en la cisterna instalada en la habitación, algo muy habitual en las casas de los barrios más humildes.
Debido a que las autoridades policiales y judiciales se demoraron en el ingreso al domicilio para efectuar el allanamiento, madre e hijo tuvieron tiempo para preparar el escondite, pese a que después fue descubierto.
El imputado fue apresado y esta tarde permanecía internado en el Hospital Central en calidad de detenido y con una fuerte custodia por temor a alguna represalia que pudieran tomar los familiares de las víctimas.
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