"En Provincia todavía no pudimos trasladar a votos la buena imagen de nuestro gobierno"

Política

El jefe de Gobierno porteño analizó en diálogo con minutouno.com la actualidad del PRO de cara a las presidenciales, el desafío del macrismo en Provincia, la quita de subsidios y la eventual conformación de un gran frente opositor en 2015.

Aunque demostraron un importante crecimiento en distritos del país en el que hasta octubre de 2013 el PRO no había tenido candidatos de peso, las últimas elecciones Legislativas también le reveló al macrismo con un cachetazo una realidad insoslayable: sin un pata fuerte en la provincia de Buenos Aires, no hay sueño presidencial posible.

El año pasado el PRO resignó competir con candidatos propios en el principal distrito electoral del país. Un débil y más que efímera alianza con la figura del momento, el entonces intendente Sergio Massa, le permitió al macrismo colar tres nombres propios en la lista de candidatos a diputados nacionales. Ahora, y con las elecciones presidenciales en el horizonte próximo, en el PRO saben que deben reforzar su armado nacional de modo de cimentar las aspiraciones de su líder. Y la provincia de Buenos Aires será clave.

En diálogo con minutouno.com, el jefe de gobierno porteño se mostró satisfecho por el trabajo realizado y las perspectivas futuras y explicó que el desafío que enfrentan es "transformar en votos la buena imagen que tiene nuestra gestión" en la ciudad de Buenos Aires.

El PRO está abocado de lleno a su armado nacional pensando en 2015, ¿cómo viene?

Viene muy bien, muy bien. Estamos muy entusiasmados por haber ganado o salido segundo en 10 de las principales ciudades de la Argentina. Eso demuestra el crecimiento que hemos tenido. Queda claro que somos la segunda fuerza del país, con enorme presencia en Rosario, Santa Fe capital, Santa Rosa, San Juan, Córdoba capital, Río Cuarto, Paraná, Mendoza y por supuesto la Capital Federal. Esto marca un enorme crecimiento del PRO a un año y medio de las elecciones.

Usted dice que son la segunda fuerza del país pero en el Congreso, donde se expresa esa proporcionalidad de acuerdo a los votos que obtuvo cada fuerza el PRO no es la segunda fuerza

No, obvio. Eso es por la historia. Una cosa es la historia y otra cosa es el presente y el futuro, en el Congreso pesa la historia acumulada del radicalismo. Estos lugares en que hemos ganado o salido segundos marcan la tendencia hacia dónde vamos en la próxima elección, marcan hacia dónde vamos y vamos a capitalizarlo, no sólo espero gobernando el país sino en Diputados y el Senado también.

El PRO no tuvo en 2013 una expresión propia en la provincia de Buenos Aires y pensando en 2015 el PRO ya trabaja para instalar las precandidaturas de María Eugenia Vidal y Jorge Macri, ¿cómo viene ese trabajo?

Los dos están trabajando, hay que seguir caminando. Todas las semanas recorremos la provincia, hablamos  con los vecinos, buscamos nuevos referentes. Esta semana nos toca San Fernando. Es un trabajo conjunto. En Provincia hay una muy buena imagen de nuestro gobierno pero no lo hemos podido todavía trasladar a votos. Pero eso es sólo cuestión de tiempo porque si la gente evalúa que la gestión de la Ciudad es mucho mejor que los que ellos tienen a nivel provincia o a nivel de la ciudad en la que viven, es sólo cuestión de tiempo que la gente se dé cuenta y asuma que este cambio que hemos logrado en la Ciudad se puede lograr en todo el país.

¿Y por qué cree que no han logrado transformar en votos esa buena imagen que usted dice existe en la Provincia de la gestión porteña?

Es un proceso. Es cuestión de tiempo, a un año y medio la gente no evaluó todavía qué va a votar. Este proceso del que te hablaba antes nos indica que la tendencia se muestra muy favorable porque la gente se cuenta de que la policía que funciona es la Metropolitana, de que la educación pública que funciona es la de la Ciudad, de que al sistema de salud al que ellos asisten es el nuestro aun viviendo en la provincia de Buenos Aires. Todo eso creo que lo vamos a terminar capitalizando en votos el año que viene en un proceso lógico de acercamiento y sueño que cada chico de cada lugar de la Argentina tenga su computadora en primer grado, inglés en primer grado, todas esas cosas que hemos logrado en todos los campos.

Se habla de la posibilidad de que Hermes Binner, Ernesto Sanz y usted disputen el próximo año las PASO en una suerte de gran frente opositor ¿qué tienen en común Binner, Sanz y usted?

Creemos que vamos por caminos distintos. Nosotros seguimos apostando a un grupo de gente nueva que nunca gobernó y que propone otra forma de gobernar con eje en el hacer, más cercano republicano, democrático, dialoguista y con ese grupo coincidimos en esto último, en esta visión republicana, en el diálogo, en el respeto institucional, en el funcionamiento democrático respetuoso. En esa parte coincidimos con ellos, no con esa otra que es que ellos tampoco han tenido compromiso con el hacer y con resolverle los problemas a la gente.

En las últimas semanas el gobierno ha comenzado a dar un giro en su política económica. Se anunció la quita de subsidios y hace unos pocos días Axel Kicillof apostó por un acercamiento al  FMI con la negociación con el Club de París como trasfondo, ¿cómo evalúa estos cambios?

Me parece que tienen que arreglar las macanas que se mandaron y lo más importante es bajar la inflación. La inflación se fue adonde se fue porque se le salió de madre el gasto por una falta muy grave en su calidad de administración. Es el gobierno que más impuestos ha cobrado en la historia de la Argentina y nada de eso les alcanzó, entonces terminamos en esta inflación que destruye y agrede primero a los que menos tienen.

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